Del Potro lleva trofeo Copa Davis a Argentina

BUENOS AIRES,   (AFP) – Un año atrás pensó que una lesión lo empujaba a un retiro prematuro del tenis. Pero en 2016 Juan Martín del Potro emergió como un gigante, y coronó un año brillante al conquistar la primera Copa Davis para Argentina.
“Estuve muy cerca de no jugar más, pero aquí estoy”, dijo un Del Potro exhausto en Croacia tras vencer al local Marin Cilic en el cuarto punto de la final de la Copa Davis que finalmente Argentina ganó para darle un broche de oro al mejor año de su carrera.
En cuatro oportunidades a Argentina se le escapó la Ensaladera de Plata (1981, 2006, 2008, 2011) con figuras como Guillermo Vilas, José Luis Clerc o David Nalbandian, pero el 2016 era el gran año de Delpo, y acompañado de un casi desconocido Federico Delbonis, desató en Zagreb una celebración atorada durante décadas.
En las anteriores finales había estrellas más rutilantes que en Zagreb pero los problemas internos entre los jugadores y las discusiones con los capitantes terminaron por frustrar una y otra vez el gran objetivo.
Con nombres menos conocidos, el equipo albiceleste funcionó como tal esta vez porque todos aceptaron que debían alinearse detrás del liderazgo de Del Potro, un mérito atribuible al capitán Daniel Orsanic.
El 2016 de ‘Delpo’ es la historia de una típica película de Hollywood: comienza con el muchachito a punto de rendirse por sus lesiones y concluye con el héroe que ha superado todas las dificultades y llega a la cumbre con el representativo de su país.
Pero no fue una película. Fue real.
Antes del brillante año que finaliza, el mayor logro de la Torre de Tandil había sido coronarse en el Abierto de Estados Unidos en 2009. Pero ‘Delpo’, que llegó a número 4 del ránking en 2010, se hundió luego por debajo del puesto mil.
Sus persistentes problemas de muñeca lo llevaron al quirófano una y otra vez y el fantasma del retiro sobrevoló su carrera.
Pero cuando parecía tiempo de decir adiós, Delpo resurgió de sus cenizas y a los 27 años volvió a demostrar que está en su mejor nivel.
En Estocolmo, en octubre, ganó su 19º título individual, su primer trofeo desde el que obtuvo en Sidney en 2014. Acaba 2016 en el puesto 38 y con el premio de la ATP al mejor regreso del año.

“No quiero pelearme con el tenis, no quiero llegar a odiar este deporte y prefiero tomarme el tiempo que sea y empezar a recuperarme como persona y dejar de lado al tenista y al jugador”, había dicho a mediados del año pasado tras una nueva cirugía.
Pero ya en ese momento había manifestado que lejos del abatimiento su intención era volver.
“No me rindo, no me doy por vencido y durante este tiempo estuve buscando alternativas a la lesión. Si algo no puedo dejar de hacer es luchar por lo que más quiero, que es jugar al tenis”, había dicho cuando el alejamiento de los torneos lo enterró más allá del puesto 500 del ránking.
Pero 2016 trajo sorpresas. Una de ellas fue la obtención de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.
La presea tuvo sabor a oro para el batallador Del Potro: le ganó al serbio Novak Djokovic (entonces primero a nivel mundial) y eliminó al español Rafael Nadal en semifinales. Cayó ante el británico Andy Murray, ahora 1 del mundo, en la final.
La medalla olímpica fue la segunda de su carrera, ya había conseguido el bronce en Londres 2012.