Proceso de Integración Política Norte-Sur en América Latina

Proceso de Integración Política Norte-Sur en América Latina
 
Por Max Montilla
 
 
 
 
“Cuando el rebaño se une, se muere de hambre el León”  Proverbio Africano.
 
El proceso de integración estuvo presente desde el mismo día en que los pueblos  latinoamericanos y caribeños empezaron a ser libres. Los primeros pasos se dieron en el 1825 con el Tratado de Panamá, bajo la idea de Simón Bolívar.  Pero de manera concreta se puede situar específicamente en el año 1960, cuando se firma el Tratado de Managua y de Montevideo, tal y como lo expresa el siguiente párrafo:
 
La integración latinoamericana en su concepción moderna se inicia con el Tratado de Montevideo de 1960, por el que se constituyó la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio-ALALC-. Desde entonces el proceso ha contado con importantes reformas, ha venido modernizándose, flexibilizándose, adaptándose a las necesidades nacionales y subregionales pero alejándose de la real construcción de un esquema de integración al nivel latinoamericano a punto tal que “es indispensable rediseñar la estrategia de integración o asumir la clara consecuencia de que no será viable la construcción del bloque latinoamericano” (Carrasquilla)
 
Haciendo una cronología de los Tratados y Convenios firmados por los países de Centroamérica, vemos como los procesos de Integración se han venido solapando unos con otros y a la vez dándonos más fuerza para competir con las principales potencias que sí compiten en bloques.
 
En 1973, los países independientes del Caribe inglés, concluyen el Tratado de Chaguarama.
 
Para el año 1976, se firma el Acuerdo de Cartagena de Indias, donde Chile quedó excluido por sus políticas dictatoriales del régimen de Pinochet.
Luego de este paso gigante se constituye la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), convirtiéndose luego en 1980 en la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).
 
Para 1991 se firma MERCOSUR.
Como hemos visto, hace ya más de cincuenta años que el proceso de integración en América Latina y El Caribe vienen dándose como una efectiva hermandad entre los pueblos que compartimos la misma miseria, como nos sitúa la ONU: “América Latina es el Continente más desigual” (ONU, 2010). Por lo tanto, el formar un bloque como países aliados nos permitiría competir con las grandes potencias de manera más ventajosa.
 
La República Dominicana, país que se sitúa como decía el Poeta Nacional Pedro Mir: “Hay un país en el mundo colocado en el mismo trayecto del sol. Oriundo de la noche. Colocado en un inverosímil archipiélago de azúcar y de alcohol” (Mir, 1962), entra el proceso de integración de manera formal luego de ser promovido por el CARICOM en el 1995, y nos introducimos formalmente en el año 1998 con varios acuerdos entre los que se destacan: CARICOM (1996, aunque se debe destacar que fue rubricado el 19 de marzo y suscrito el 28 de abril de 2000,) (Sistema de Informaciones sobre Comercio Exterior ) .
 
1.      ALC-RD CENTROAMERICA (1997 y se firmó en el año 1998). (Sistema de Informacion sobre Comercio Exterior ).
 
Anterior a estas fechas República Dominicana estaba de manera parcial en un  acuerdo con Panamá llamado Acuerdo de Alcance Parcial firmado el 17 de julio de 1987,  quedándonos rezagados en los procesos de integración fruto de las  políticas  aplicadas en relaciones exteriores que se manejaban en el principio de la década del 90, por lo que nuestras aspiraciones de convertirnos en un país emergente junto a los de la región nos ponían en desventajas con aquellos que sí habían hecho la integración.
 
Debo enfatizar que la República Dominicana es signataria de 5 acuerdos comerciales tal y como se contacta en la página oficial del Centro de Exportaciones e Inversiones de la República Dominicana(CEI-RD), con países del Caribe y América del Norte por lo que ya los nexos y lazos están estrechados, pero aún no les hemos sacado el provecho necesario, por lo que nos asaltan varias dudas con las siguientes dos preguntas:
 
1.      ¿Cómo debe integrarse la RD?
2.      ¿Con quién debe integrarse la RD?
 
 
¿Cómo debe integrarse la RD?
 
La República Dominicana ocupa un punto de vista ventajosa en la geopolítica pues  al estar en el centro de las Antillas Mayores, la mayoría de países están a pocas distancias marítimas y aéreas, por lo que establecer acuerdos bilaterales sería ventajoso para ambos países, aunque en la actualidad no es explotado con la rigurosidad que amerita dicha posición. 
Antes de ir a un proceso de integración, lo primero que debería hacer la RD seria:
 
1.      Cumplir con la Estrategias Nacional de Desarrollo (END).
 
2.      Cambiar su modelo económico neoliberal que hasta ahora solo ha empobrecido nuestro país.
 
3.      Sustituir las importaciones en detrimento de la producción nacional. Este debería ser tema número uno de este y de los próximos gobiernos.
 
 
4.      Especializar la mano de obra,  ya que juegan un papel preponderante en la forma de integrarnos.
 
5.      Fortalecer nuestras instituciones estatales.
 
6.      Enfrentar el tema de la migración de manera ilegal, pues nos preocupa que la mano de obra no calificada e ilegal en las empresas de zonas francas, hoteles y construcción, influyen  en la poca competitividad, con respecto a otros países de la región: Tal es el caso, que hemos caído del lugar 98 en 2009 al 110 en 2011.
 
7.      Desarrollar  nuevamente la agricultura y la producción de azúcar, pues en años anteriores teníamos balanzas positivas con respecto a otros países, y en la actualidad en balanza negativa por lo que se dificulta aún más un proceso de integración con cualquier país.
 
 
8.      Aprovechar nuestros recursos marítimos, pues somos una isla que no vive de la Piscicultura (Diccionario de la Real Academia Española) por la falta de cultura que tenemos.
 
9.      Explorar la energía alternativa, por ejemplo la Eólica, la Marítima y la Solar.
 
Una vez que hayamos resuelto estos problemas y entendiendo que la integración siempre se da en beneficio de acuerdos bilaterales, podemos empezar a abrirnos  a los demás países de la región, tal y como expresa Francisco Rojas Aravena:
 
·        La integración es un medio para alcanzar metas políticas, económicas, sociales y culturales. Es un camino que debería posibilitar que mejoren las condiciones para la inserción internacional, para ampliar y consolidar el desarrollo otorgándole sustentabilidad, a la vez que mejora el bienestar de la población, y consolida la estabilidad y la paz. Es decir, la integración debe constituirse en un proyecto político estratégico” (Aravena, 2007).
 
 
¿Con quién debe integrarse la RD?
 
La RD debe integrarse  primero con su socio comercial más cercano que es Haití, aunque en la actualidad no poseemos un TLC con ellos, podríamos explorar las alternativas necesarias para hacerlo, ya que es nuestro principal mercado exportador, tal y como lo expresa el siguiente cuadro:
(Rodriguez, 2011)
 
 
 
Lo segundo sería incorporarnos a la Alternativa Bolivariana para Latinoamérica (ALBA) formulada en ese entonces por el Presidente Hugo Chávez en el marco de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe. Hasta ahora están integrados: Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y Las Granadinas y Antigua y Barbudas. Solo con esta integración nuestros productos llegarían a más de 75 millones de habitantes en dicho bloque regional.
Ya lo afirmaba Chávez cuando decía:  “Queremos un modelo que nos integre de verdad. No un modelo que nos desintegre, que integre a unos a expensas de la desintegración de otros, ese no puede ser el camino, por tanto con mucha modestia y humildad proponemos desde Venezuela, a los caribeños y a los latinoamericanos que vayamos pensando de una buena vez en otra alternativa, porque esa creemos que no es posible. Y es cuando se nos ha ocurrido lanzar una propuesta, que pudiera llamarse el ALBA, Alternativa Bolivariana para las Américas. Un nuevo concepto de integración que no es nada nuevo, se trata de retraer o de traer nuevamente un sueño que creemos posible, se trata de otro camino, se trata de una búsqueda, porque ciertamente la integración para nosotros es vital: O nos unimos o nos hundimos. Escojamos pues las alternativas”(Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, 2009).