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Se atribuyen fuertes nexos en el Gobierno al coronel Collado Ureña, militares y narcos

 

Por Bienvenido Carmona

(Director)

 

El nombre del apresado coronel del Ejército, Rafael Collado Ureña, lleva años ligado al narcotráfico y, sorprende que se mantenga activo, por lo que se le atribuyen vínculos poderosos en las Fuerzas Armadas y en el Gobierno.

Collado Ureña fue apresado el pasado martes en Puerto Rico en momentos en que se disponía a realizar una transacción de drogas.

Su nombre ha estado “sonando” desde el 2009, cuando la banda de David Figueroa Agosto ejecutó a su gran amigo, el también coronel Amado González González.

Debido al largo tiempo que se le atribuye estar ligado al narcotráfico, sin ser apresado ni cancelado, mucha gente se pregunta que quien o quienes lo protegen en las FF.AA y en el Gobierno.

Los investigadores  buscan  establecer la cantidad de bienes que posee, que se afirma son muchos.

También se trata de identificar con qué cártel trabajaba y la cantidad de drogas que llevó a Puerto Rico utilizando su rango de coronel.

Este oficial estuvo un buen tiempo “enfriándose” en el Ministerio de Deportes, pero al momento de su detención estaba sin funciones, pero activo.

CON FIGUEROA AGOSTO

 

El coronel Collado Ureña estuvo muy ligado al coronel Amado González González, brazo militar del capo boricua David Figueroa Agosto.

Era tan fuerte su amistad, que fue de los que cargó el féretro con los restos del ejecutado oficial, en el año 2009.

Lo que da a entender que sus vínculos son muy fuertes en las Fuerzas Armadas y el Gobierno es que cuando ocurrió este hecho, se recomendó su cancelación de las filas castrenses, pero fue rechazada por el Poder Ejecutivo.

Se asegura que desde que su nombre comenzó a mencionarse en torno a la banda de Figueroa Agosto a través de su amigo González González, tanto la DEA, como la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) comenzaron a darle seguimiento a sus acciones en territorio dominicano, pero corría el tiempo y nada pasaba en su contra.

Se recuerda incluso que en diciembre pasado las autoridades antidrogas decomisaron cocaína líquida en el Aeropuerto Internacional de Las Américas y, tras una ardua investigación, vincularon el alijo con el oficial.

Pero nada le ocurrió y seguía activo.

Sin embargo, se asegura que le dieron seguimiento “paso a paso”,  hasta culminar con su apresamiento en Puerto Rico, el pasado martes.

Entre los bienes que se le atribuye poseer al oficial figuran  plantas de gas y locales comerciales, además de abultadas cuentas bancarias, algunas de las cuales ya fueron bloqueadas.

En lo que va de este año, el oficial salió seis veces con destino a Puerto Rico y Miami, lo que alertó a las autoridades, que desde diciembre habían arreciado la vigilancia.

 

 

LOS MILITARES Y LAS DROGAS

 

El caso de        Collado Ureña no es nuevo en cuanto a militares ligados al narcotráfico.

El 4 de agosto del 2008 se produjo el “tumbe” de narcotráfico más grande del país. Ese día, en la comunidad de Paya, en Baní, siete colombianos fueron asesinados a balazos por una banda integrada por altos oficiales de la entonces Marina de Guerra. En esta operación, los marinos se llevaron 1,300 kilogramos de cocaína pura y una suma de dólares que nunca fue localizada, al igual que la droga.

En esa ocasión fueron acusados del crimen los capitanes de fragata Ricardo Guzmán Pérez y Miguel Peña Figuereo, el capitán de corbeta Roberto Augusto Peña Valdez y los tenientes de navío Jesús Sánchez Piña, Jorge Luis Chalas Jorge y Edward Mayobanex Rodríguez Montero, además del ex alférez de navío Andrés Tapia Balbuena y el sargento Antonio Manuel Roche Pineda. En el 2010, el mayor Miguel Rodríguez, jefe de la Unidad Antinarcóticos de la Policía Nacional en San Francisco de Macorís, fue apresado cuando transportaba 400 kilogramos de cocaína.

De igual manera, en el 2009, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) apresó en el municipio Los Llanos, en San Pedro de Macorís, al coronel de la Fuerza Aérea José Luis Peña Segura. A la hora de apresamiento, el oficial estaba en el lugar donde una avioneta dejó caer 1,245 kilogramos de cocaína.

Segura declaró que se encontraba en el lugar porque se detuvo a “orinar”.

Uno de los casos más recientes es el del coronel de la Policía Nacional, Carlos Fernández Valerio, acusado de traficar con 950 kilogramos de cocaína cuando justamente era Director Central Antinarcóticos de la PN.