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SITUACIONES POLÍTICAS Y ECONÓMICAS DE LA SEGUNDA REPUBLICA (1861-1916)

SITUACIONES POLÍTICAS Y ECONÓMICAS DE LA

 SEGUNDA REPUBLICA (1861-1916)

Por Max Montilla

montillamax@gmail.com

 

 

SITUACIONES POLITICAS

Luego de la guerra Restauradora las ideas de nacionalismo e independencia cobraron fuerzas. Las inestabilidades políticas por la lucha de poder continuaron, pero paradójicamente dentro de un marco referencial, por un lado, las anexiones a Estados Unidos y por otro el sentimiento nacionalista de los norteños de redefinir el Estado. Mientras el Norte lucho por un estado fuerte, la región Sur de nuestro país era escéptica a la independencia, mientras el Norte deseaba el progreso, nacionalismo y libertad, el Sur pedía proteccionismo, paz y orden  (Beras, 1984) .

 

LOS PARTIDOS POLITICOS

 

En esta época no se llamaban partidos políticos como tal, sino, “bandos políticos”.

 

Estos “bandos se dividen en: rojos y azules. Los rojos se llamaban “Baecistas y Regeneración” por su jefe Buenaventura Báez y los azules eran “Nacional y Liberal” en un principio liderado por Luperón y luego por Ulises Hereaux (Lilis).

Los principales seguidores del partido rojo eran los campesinos y gente humilde de pueblo que deseaban oportunidades militares, mientras que en los azules eran intelectuales y gente joven con aspiración y deseo. (Guerrero, 2000).

Como eran común en esta época los gobiernos se sucedían uno tras otros por cambios de jefes o presidentes, a continuación, un cuadro nos mostrara las sucesiones: (WIKIPEDIA)

8 Pedro Santana 28 de julio 1858 18 de marzo 1861

 

Anexión al Imperio Español (gobernadores, presidentes provisionales)

 

Jefe de Operaciones del Ejército Restaurador Dominicano

 

 

 

 

 

Pedro Antonio Pimentel 25 de marzo 1865 4 de agosto 1865 Ninguno
José María Cabral 4 de agosto 1865 15 de noviembre1865 Partido Rojo
Pedro Guillermo 15 de noviembre1865 5 de diciembre 1865 Ninguno
Buenaventura Báez 8 de diciembre 1865 29 de mayo 1866 Partido Rojo
Triunvirato de 1866 29 de mayo 1866 22 de agosto 1866 Ninguno
José María Cabral 22 de agosto 1866 31 de enero 1868 Partido Azul
Junta de Gobierno, con los Generales:
·
Manuel Altagracia Cáceres
·
José Antonio Hungría Morel
·
José Ramón Luciano
·
Francisco Antonio Gómez
1 de febrero 1868 2 de mayo 1868
·
En Santiago
Ninguno
Buenaventura Báez 2 de mayo 1868 2 de enero 1874 Partido Rojo
Ignacio María González 25 de noviembre1872 21 de enero 1874 Movimiento Unionista
Ignacio María González
·
Manuel Cáceres
22 de enero 1874 5 de febrero 1874 Ninguno
Ignacio María González 5 de febrero 1874 23 de febrero 1876 Movimiento Unionista
Consejo de Secretarios de Estado 23 de febrero 1876 29 de abril 1876 Ninguno
Ulises Francisco Espaillat 29 de abril 1876 5 de octubre 1876 Partido Azul
Juntas de Generales, por: Cesáreo Guillermo

Deogracia Linares

Idelfonso Pina

5 de octubre 1876 11 de noviembre1876 Ninguno
Ignacio María González 11 de noviembre1872 9 de diciembre 1876 Partido Verde
Marcos Antonio Cabral 10 de diciembre1876 26 de diciembre1876 Partido Rojo
Buenaventura Báez 27 de diciembre1876 2 de marzo 1878 Partido Rojo
Ignacio María González 2 de marzo 1878 3 de mayo 1878 Partido Verde
Cesáreo Guillermo y Bastardo 5 de marzo 1878 6 de julio 1878 Partido Rojo
Ignacio María González 6 de julio 1878 2 de septiembre1878 Partido Verde
Cesáreo Guillermo y Bastardo
·
Ulises Hereaux
2 de septiembre1878 6 de septiembre1878 Ninguno
Jacinto de Castro 7 de septiembre1878 29 de septiembre1878 Partido Azul
Consejo de Secretarios de Estado 30 de septiembre1878 27 de febrero 1879 Ninguno
Cesáreo Guillermo y Bastardo 27 de febrero 1879 6 de diciembre 1879 Partido Rojo
Gregorio Luperón 7 de octubre 1879 1 de septiembre1880 Partido Azul
Fernando Arturo de Meriño 1 de septiembre1880 1 de septiembre1882 Partido Azul
Ulises Hereaux 1 de septiembre1882 1 de septiembre1884 Partido Azul
Francisco Gregorio Billini 1 de septiembre1884 16 de mayo 1885 Partido Azul
Alejandro Woss y Gil 16 de mayo 1885 6 de enero 1887 Partido Azul
Ulises Heureaux 6 de enero 1887 26 de julio 1899 Partido Azul
Wenceslao Figuereo 26 de julio 1899 30 de agosto 1899 Partido Azul
Horacio Vásquez 1 de septiembre1899 15 de noviembre1899 Partido Horacista
Juan Isidro Jiménez 15 de noviembre1899 2 de mayo 1902 Partido Jimenista
Horacio Vásquez 2 de mayo 1902 23 de marzo 1903 Partido Horacista
Alejandro Woss y Gil 23 de marzo 1903 24 de octubre 1903 Ninguno
Carlos Felipe Morales Languasco 24 de octubre 1903 12 de enero 1906 Partido Horacista
Ramón Cáceres 12 de enero 1906 19 de noviembre1911 Partido Horacista
Consejo de Secretarios de Estado 19 de noviembre1911 5 de diciembre 1911 Ninguno
Eladio Victoria 5 de diciembre 1911 30 de noviembre1912 Partido Jimenista
Adolfo Alejandro Nouel 1 de diciembre 1912 31 de marzo 1913 Partido Jimenista
José Bordas Valdez 14 de abril 1913 27 de agosto 1914 Partido Jimenista
Ramón Báez 27 de agosto 1914 5 de diciembre 1914 Partido Jimenista
Juan Isidro Jiménez 5 de diciembre 1914 7 de mayo 1916 Partido Jimenista
Consejo de Secretarios de Estado 7 de mayo 1916 31 de julio 1916 Ninguno
Francisco Henríquez y Carvajal 31 de julio 1916 29 de noviembre1916

SITUACIONES ECONOMICAS

 

En esta segunda república los empréstitos estuvieron a la orden del día. Los antecedentes del empréstito Harmont se remontan al 1865, cuando siendo presidente el general Cabral se forma una llamada Junta de Prestamos (la burguesía más un grupo de extranjeros acaudalados) quienes cedían dinero al módico 3%.  En su periodo de gobierno le fue prestado 200 mil dólares para el pago de problemas financieros ordinarios.

 

Para cualquier gobierno mantenerse en el poder, era necesario poseer divisas y fondos especializados para las aventuras de guerras civil y guerrillas.

 

En 1867, el Congreso autorizo el préstamo por valor de 400 mil libras esterlinas, el 27 de mayo de ese mismo año se solicitó otro por 200 mil vía los comerciantes judíos, otro préstamo se pidió en fecha 18 de abril de 1868 de 2 millones de pesos. En ocasiones los fondos lo facilitaban las propias casas de empréstitos, y cuando las sumas eran muy elevadas buscaban el financiamiento por intermedio de sus casas matrices en Europa, ganándose las comisiones por intermedio.

 

 

 

Para 1868 Báez procurándose quedar en la presidencia por el mayor tiempo posible promulgo mediante decreto la deuda pública con la compañía Jesurum y Zoom la suma total de 37, 145.80 de peso de esa época. Un año más tarde firmo el empréstito por 420,000 libras esterlina con la Casa Harmont & Cía.

 

Para el 20 de junio de 1870 y por incumplimientos de la citada Casa, el congreso disolvió el contrato.

 

En el contrato Báez se comprometió a una primera hipoteca de todo el Estado Dominicano, control de todas las recaudaciones de las aduanas, una garantía de las minerías de carbón de Samaná, sus bosques y los derechos de exportación de guano de la isla de Velo Alto. (La segunda Republica y los Fraudes de la Compañia Harmont).

 

Para el año 1870, las búsquedas de empréstitos seguían por parte de Báez, además de su urgencia de anexión a los Estados Unidos, lo hizo de la siguiente manera:

 

  1. La firma con el Cónsul Míster Perry donde cedía la Bahía de Samaná a cambio de US$100,000 dólares en efectivo y US$50,000 en armamentos.

 

  1. El presidente Báez, acogiéndose a la Doctrina Monroe donde expresaba:

 

“La doctrina promulgada por el presidente Monroe ha sido acogida por todos los partidos políticos; y juzgo oportuno afirmar ahora el principio igualmente importante de que, en lo sucesivo, no podrá territorio alguno de este continente transferirse a ninguna potencia europea… Tengo noticias, que creo fidedignas, de que una potencia europea está dispuesta a ofrecer, caso de que rehusemos a la anexión, dos millones de pesos por solo la bahía de Samaná. ¿Cómo podríamos impedir que una nación extranjera asegurase la presa? Es apetecible la adquisición de Santo Domingo por suposición geográfica. Gobierna la entrada del mar Caribe y el transito del comercio en el istmo. Posee el suelo más rico, la más espaciosa bahía, el clima más saludable y los más valiosos productos de todas las clases que ninguna otra de las islas de las Indias Occidentales. (…)En el caso de una guerra extranjera, nos dará el mando de todas lastras islas, impidiendo que algún enemigo las posea como un lugar de cita en nuestras propias fronteras… La adquisición de Santo Domingo es una aceptación de la doctrina de Monroe”. (La segunda Republica y los Fraudes de la Compañia Harmont).