Otros retos para la Dirección de Etica Gubernamental

 Por Bienvenido Carmona
 
El escándalo que se ha desatado en el Ministerio de Educación, donde se ha descubierto una “nominilla” que estaba sangrando al Gobierno con 117 milllones de pesos mensuales es otro reto que cae encima de la Dirección de Etica Gubernamental, entidad que no da señales de vida.
El escándalo en Educación, que le ha amargado la vida a miles de maestros que no han podido cobrar desde hace dos meses, ha despertado viejos rumores de que algo anda mal en ese ministerio desde que se comenzó a aplicar el 4% del Presupuesto Nacional para ese sector.
Y esos rumores subieron de color cuando el presidente Danilo Medina destituyó al ex ministro Carlos Amarante Baret y nombró en su lugar a Andrés Navarro, quien venía de “adecentar” las finanzas de la Cancillería de la República, que había sido convertida en un desastre por la administración del ingeniero Carlos Morales Troncoso.
Ante este escándalo de Educación, el director general de Ética e Integridad Gubernamental no se ha pronunciado, a pesar de los pedidos de la población de que se abra una investigación y haya sometimiento a la justicia en caso de detectarse irregularidades.
El silencio se mantiene, a pesar de que el titular de Etica, Lidio Cadet, aseguró recientemente que la entidad que dirige “trabaja en pro de una administración pública cada vez más transparente, que propicie el bien común”.
Cadet ha dicho que a su llegada al organismo, se percató de que las Comisiones de Ética no funcionaban adecuadamente dada su dependencia de las máximas autoridades y tenían que transformarse de cara a los procesos administrativos, para que desde el seno de las instituciones pudieran denunciar y prevenir la corrupción, motivo por el cual el presidente de la República, emitió el decreto 143-17, para superar esta situación.
Sin embargo, a pesar de su discurso, la opinión pública sigue esperando acción, sin que se produzca nada.
 
EN CANCILLERIA
 
Otro escándalo que se ha destapado sin que la Dirección de Etica se pronuncie es el del Ministerio de Relaciones Excteriores, donde su titular nombró a 13 exdiputados como asesores, a pesar de que la mayoría disfruta de una pensión como exlegislador.
El pago a estos exdiputados  asciende a un millón trescientos mil pesos, a pesar de que la nómina general de asesores contiene más de 40 personas  con un salario de cien mil pesos.
Hasta el momento, el canciller Miguel Vargas Maldonado se ha limitado a decir  que la nómina de la Cancillería no se ha alterado en términos de montos, y que los perredistas, incluidos los 13 exdiputados, tienen derecho y condiciones para ser contratados.
Durante la gestión del licenciado Lidio Cadet no se conoce que haya enfrentado ningún caso importante de falta de ética, lo que le genera muchas críticas de parte de sectores de la sociedad que piden acción.
 
 
¿Y Diandino?
 
Otro caso que le ha estallado en sus predios a Lidio Cadet es el de Diandino Peña, exdirector de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte, de quien se ha comprobado que es un gran evasor de impuestos al propio Gobierno al que le servía.
Diandino incluso tenía a un “indigente” fungiendo como dueño de varias de sus empresas, con el fin de evadir impuestos.
El fue destituido por el presidente Danilo Medina, pero ni el director de Etica ni la justicia han anunciado ninguna medida en su contra.