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Principales Corrientes de la Teoría de la Modernización en América Latina

Principales Corrientes de la Teoría de la Modernización en América Latina
 
Por Max Montilla
 
América Latina siempre ha sido vista como el “laboratorio de ensayos” de los países desarrollados. Donde las diferentes ideas, teorías, enfoques han sido puestas a pruebas, tratando de buscar una salida a los males económicos y políticos que nos ocurren. Entre las que podemos citar se encuentran: a) El Dualismo Estructural: trata de explicar la existencia de dos subsistemas que no son compatibles entre sí, uno que se niega al cambio y otro que propicia el cambio. Es decir, una sociedad arcaica con patrones de status quo y otra con adaptabilidades al cambio. La principal idea de este enfoque radica en un desplazamiento a esas sociedades arcaicas a una sociedad capitalista moderna. El difusor de esta teoría fue Jacque Lambert, con su obra “América Latina: estructuras sociales e instituciones políticas”. Para Lambert, el subdesarrollo de América Latica radica en la no movilidad hacia sociedades modernas capitalistas. Su evolución económica ha sido diametralmente opuesta a las sociedades como la de Estados Unidos y Europa Occidental.
b) El Marxismo: esta aproximación de marxismo-ortodoxo (vulgar) en América Latina y sus seguidores tienen sus raíces en las ideas leninistas de la sociedad rusa y sus formas de hacerle la batalla al imperio capitalista, con una concepción de que Latinoamérica se encuentra en una fase de evolución que va desde el feudalismo hacia el capitalismo, consciente de que se necesita una reforma agrarista, pero que vaya de la mano con la burguesía local.
c) La teoría Cepalina o la Desarrollista: su principal propulsor es Raúl Presbich. Aunque cabe destacar que dentro de esta teoría muchos sociólogos latinoamericanos tales como: José Medina Echavarría, Enzo Faletto, Fernando Cardoso, Celso Furtado, Adolfo Gutiérrez, Florestan Fernández, Osvaldo Sunkel y Aníbal Pinto, entendían que la única manera de sacar algunos países de la categorización de “tercermundistas” era mediante la solidificación de los mercados internos, la intervención del Estado en las economías y las sustituciones de las importaciones.
Esta teoría especifica que el mundo está dividió en dos polos con economías diferentes. Lo divide de manera centro-periférico, donde el centro es sinónimo de economía avanzada mientras que la periferia posee una economía rezagada.
Para los países de Latinoamérica, según este enfoque, nos toca la economía periférica, siendo esta heterogénea con especialidad en productos primarios. Podría decirse que esta es una teoría contraria a la del comercio exterior tradicional de David Ricardo, porque según él (Ricardo), a Latinoamérica se le especializó en economías para abastecer a los países avanzados o desarrollados en materia prima y alimentos. Para la CEPAL, Latinoamérica podía diversificar sus ramas en diferentes áreas para expandir su comercio interno y sustituir las importaciones. Presbich sostenía que los países “tercermundistas” no llegarían a un desarrollo como tal por la dependencia que tenían de los países desarrollados, así que, sus situaciones económicas y de desarrollo siempre tendrán una brecha muy desigual con proporción a ensancharse cada vez más.
d) Teoría de la Dependencia: podría considerarse como la continuación de las teorías Cepalina. Surge en los años sesenta luego del golpe de estado al presidente Joao Goulart en Brasil y se llega a consolidar a partir del 1970 con el ascenso al poder en Chile de la Unidad Democrática. Para ofrecer una explicación en términos llano Theotonio Dos Santos nos expresa:
“Por dependencia entendemos una situación en la cual la economía de determinados países está condicionada por el desarrollo y la expansión de otra economía, a la que están sometidas las primeras. La relación de interdependencia entre dos o más países toma la forma de dependencia cuando algunas naciones (las dominantes) pueden expandirse y ser autogeneradoras, en tanto que otras naciones (las dependientes) sólo pueden hacerlo como reflejo de esa expansión, la cual puede tener un efecto negativo o positivo sobre su desarrollo inmediato” (Santos, 1974).
El punto débil de todos y cada uno de estos enfoques o teoría pasa por lo formulado por el sociólogo y político Max Weber en su teoría del “tipo ideal”, de que cada escenario no es el mismo y no se le pueden aplicar las mismas formulas a situaciones desiguales.