El Dios de Baruch Spinoza

Palabras de vida

 El Dios de Baruch Spinoza

Por Max Montilla

Montillamax@gmail.com

 

Inicio estas “Palabras de Vida” con la primera parte del poema del filósofo Baruch Spinoza, porque de las otras no estoy muy de acuerdo con el escritor: “Deja de rezar y disfruta de la vida, trabaja, canta, diviértete con todo lo que he hecho para ti. Mi casa no son esos templos lúgubres, oscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi morada. Mi casa son los montes, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es donde vivo”.

Deja de hacer tantas cosas que crees que es para Dios, deja de decirte “hijo de Dios”, porque si aun no lo has confesado y bautizado, no lo eres, eres una criatura de Dios, así como son los animales, para ser hijo debes de reconocer la voz del padre, sino, entonces serás solo un bastardo. ¡Suena fuerte! Pero es la simple verdad, que este inicio de año tu obediencia no se doblegue ante la mentira, que lo que digas sea verdad, no a medias, porque no existen verdades a media.

Deja de ir a la iglesia si aun tienes algo contra tu hermano, ve y primero ponte a cuenta con tu hermano y con Dios, entonces si podrás ir a la iglesia y alabarle con libertad.

Deja de hacerte el fuerte y ríndete a sus pies, no te lo digo porque soy cristiano y deseo que vayas a la iglesia, ¡no! Te lo digo para que sientas la paz interior que siento, para que entiendas lo hermoso que es tenerle en su corazón.

Ama y deja amar, ríe y deja reír, sueña y deja soñar, pero sobre todo se tú, no seas como el otro quiere que seas, no importa quien sea que te lo pida, a usted Dios lo hizo diferente por algo, no te culpes por lo que pasó, mas bien planifica lo que harás de ahora en adelante, hay dos tiempos del tiempo que no podrás hacer nada para cambiarlo: el pasado que ya pasó y el futuro que solo lo puedes modificar de acuerdo a lo que hagas en el presente.

El presente, te recomiendo que lo sigas viviendo, aún con los errores que cometiste que de seguro te pasarán factura en el presente que vives. Pero afróntalo, como hombre o mujer, porque si tuviste el valor de hacerlo en el pasado sabiendo que te traería repercusiones, ahora en el presente afróntalos. Así como Cristo dijo, “ve, tus pecados te son perdonados (pecados pasados) y no peques más (posibles pecados que harás), así mismo te digo que lo hagas. No soy Cristo, ni tampoco Dios, pero si soy hijo de uno y coheredero del otro, entonces tengo esa autoridad para decírtelo.

¡Te bendigo y deseo que este inicio de año y todo el 2018 te sea de bendición y de multiplicación en todo lo bueno que hagas!

 

¡Ahora, sal y disfruta las primeras partes del Dios de Spinoza descrito más arriba!

¡Hasta la próxima!