Los problemas de verse en los espejos sociales de otros

PALABRAS DE VIDA

 

Los problemas de verse en los espejos sociales de otros

 

Por Max Montilla

Montillamax@gmail.com

 

Se seguro algunos de mis lectores cuando eran pequeños fueron al circo, donde se ponía la famosa “casa de los espejos”. Este es un lugar donde existen múltiples espejos que te muestran grande, pequeño, gordo, flaco, etc.

Así mismo está compuesta nuestra sociedad, como  una “casa de espejos”, que si le damos mucha importancia, de acuerdo con el paradigma que usted se haya creado de sí mismo, puede vivir esta vida de manera muy incómoda.

A diario escuchamos a “amigos” decirnos que si algunas de esas frases no concuerdan con la que dicen sus “amigos”, siéntase en la libertad de agregar las que desee:

1.    “comes como un cerdo”

2.    “tal vez si te vistiera como se viste fulano”

3.    “esto es tan simple, ¿Por qué no lo entiendes?

4.    “estas muy viejo”

5.    “que mal te queda esa ropa”

6.    “creo que deberías ir al gimnasio”

7.    “tú no estás en la tendencia del momento”. Por mencionar solo algunas de las frases que nos “bombardean” a diario, haciendo que nosotros cambiemos lo que realmente somos, por lo que ellos quieren que seamos.

Cambiando nuestra forma de ser proactivo a una manera reactivo.  El reactivo cambia inmediatamente cambian las condiciones del ambiente que lo rodea, en otras palabras, se deja influenciar por el ambiente, en lugar de ser el que influencie el ambiente.

Y si usted se encuentra con un avezado en psicología, es posible que le diga que usted es el factor del determinismo. ¿En serio? En pleno siglo XXI, seguimos haciéndonos los psicólogos sin haber estudiado esa carrera.

El determinismo encierra varios campos, el campo genético, que dice que si sus abuelos tenían mal genio, usted también tendrá mal genio, el determinismo psíquico, que le echa la culpa a los padres, que si tu padre era de una manera, usted debe ser de esa manera y el determinismo ambiental, el que echa la culpa a todos los de su alrededor (esposa, hijos, jefes, guías,  gobierno, etc.), es decir, todos tienen la culpa, menos usted.

Mi consejo para usted es lo siguiente: “tome una piedra (empodérese) y rompa esos espejos sociales que los otros quieren imponerle. Claro, no es que usted andará por la vida sin llevarse de consejos, pero sepa de quien usted escucha consejos, quien tiene el suficiente bagaje o experiencia de aconsejarle.

Que quien lo aconseje sea alguien que haya pasado por el proceso que usted ha estado o está pasando. Es muy bonito aconsejar desde lo que uno ve, sin haber pasado por el proceso o la situación suya.

Aprenda a ser más proactivo y menos reactivo, haga las cosas porque a usted le guste, no porque otro quiera imponérselo. Usted es una persona libre, claro, con responsabilidades que debe asumir, porque tampoco es que andamos como “chivos sin ley”, pero haga lo que a usted le plazca.

Esa misma responsabilidad le podemos encontrar dos alusiones, “responder” y “habilidad”, o es la habilidad de responder frente a ciertas circunstancias de manera diferente. Responda a esa habilidad de manera consiente, que usted sepa lo que usted quiere trasmitir, no porque otro trate de imponérselo.