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Los hábitos y los conceptos de dependencia, independencia e interdependencia

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Los hábitos y los conceptos de dependencia,

independencia e interdependencia

 

Por Max Montilla

Montillamax@gmail.com

 

A través de nuestra vida crecemos con hábitos que nos forman para bien o para mal, construyendo en nosotros lo que se conoce como paradigmas.

Desglosemos ambos conceptos: hábitos y paradigmas. Hábitos: práctica habitual de una persona, animal o colectividad.  Paradigmas: ejemplo o modelo de algo.

Los paradigmas son mapas del territorio, no es todo el territorio, sino una parte del conjunto que nos limitan como personas, por nuestras formas de hacer las cosas, por los hábitos que nos inculcan en la sociedad, la familia, escuela y universidades.

¿Dónde te han llevado tus paradigmas hasta ahora? Supongo que no muy lejos como querías.

En relación con la dependencia, la independencia y la interdependencia van ligadas a los hábitos que nos inculcaron.

El libro de Stephen R. Convey “los 7 hábitos de las personas altamente efectivas”, nos enseña que la dependencia es el resultado del tú, la independencia del yo y la interdependencia del nosotros.

Las personas dependientes necesitan de otros para poder moverse, necesitan a otros para cuidarse, no pueden valerse por sí mismos, pero siempre culpan a otros por sus problemas. 

En tanto, las independientes se bastan por si mismas para hacer las cosas, pueden moverse por si solas.

Mientras las interdependientes deben y pueden valerse por sí mismas. Pero combinan sus fuerzas con otras para lograr los objetivos que necesitan.

Sin embargo, la sociedad nos estimula a ser independientes, a ser auto-perfeccionistas, ponen en un pedestal a los independentistas, como si entendiéramos que vivimos solos en el mundo y que no necesitamos de otros para alcanzar los sueños y las metas.

Entonces, la pregunta vuelve a ser ¿a dónde nos han llevado nuestros paradigmas, en un mundo como el que tenemos, donde todos se preocupan primero por ellos mismos antes que por los otros, donde el individualismo nos está llevando a un hoyo donde no podremos salir de manera fácil?.

Reflexionemos por un momento, sabes que te preocupas primero por ti que por los otros, que los otros son culpables de lo que les pases por decisiones que han tomado y que a ti como persona no te incumben. Grave error, si estás pensando así.

Solo basta con ver la sociedad, padres que están criando hijos que solo piensan en ellos, matrimonios que solo se cuidan ellos y el denominador común es esa palabra: ellos, pero ese ellos se nota distante desde mi punto de vista, el “ellos” que nunca involucra al nosotros. 

Los tres puntos citados anteriormente (la dependencia, la independencia y la interdependencia) deben verse como una revolución de adentro hacia afuera, debe desencadenarse desde tus interiores hacia la sociedad, no puede venir desde afuera, como es el caso actual, y como es en la sociedad que actualmente vivimos.

Citando al autor Stephen R. Convey en el mismo libro describe lo siguiente: “El pensamiento independiente por sí solo no se adecua a la realidad interdependiente. Las personas independientes sin madurez para pensar y actuar interdependientemente pueden ser buenos productores individuales, pero no serán buenos líderes ni buenos miembros de un equipo. No operan a partir del paradigma de la interdependencia necesaria para tener éxito en el matrimonio, la familia o la realidad empresarial”.

¿Les suena conocido ese escenario que acabamos de leer. Acaso ese no es el mundo que estamos viviendo?

Estamos a tiempo aún para cambiar como sociedad.

Les invito a leerme en el próximo artículo, donde trataremos el tema, “rompiendo las cadenas desde dentro para tener una mejor sociedad”. 

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