Home Columnas ¡Debemos de cambiar el modelo de enseñanza! (1/2)

¡Debemos de cambiar el modelo de enseñanza! (1/2)

SHARE

¡Debemos de cambiar el modelo de enseñanza! (1/2)

Por Max Montilla

montillamax@gmail.com

Existen muchos modelos de enseñanza, desde la tradicional hasta la enseñanza por competencia, que van desde la educación Antigua hasta la educación moderna.

Nuestro país se ha caracterizado en los últimos decenios en “sacar malas notas” en todos los ranking internacionales de enseñanza desde el nivel básico hasta el superior. Claro está, no es por falta de presupuesto, de eso sobra y mucho, sino más bien por el método de enseñanza repetitivo y nemotécnico, por lo tanto, empecemos a enseñar en nuestro país basado en los niveles de competencia, no del tiempo de competencia de hacerlo uno mejor que otro, sino, más bien, en las competencias básicas que nos servirán para desarrollarnos en los aspectos diarios de la vida real.

Anastassi Kozanitis dice: “En la manera tradicional, las carreras universitarias identifican una serie de asignaturas-algunas obligatorias, otras electivas-. Los estudiantes toman las asignaturas sin saber cuál es el vínculo entre ellas, o sin que alguien les justifique su razón de ser”.

No obstante, la planificación curricular al docente se le exige a la luz del paradigma constructivista desde la forma de agrupar contenidos programáticos con valores hasta la construcción de ambientes pedagógicos y didácticos que posibiliten experiencias que favorezcan el desarrollo endógeno.

Es decir, su principal misión deberá ser siempre la de evaluar un estudiante, que le permita crear, consolidar hábitos y valores para la convivencia en un mundo tan cambiante, dándole al discente, una oportunidad para desarrollar una autoconfianza, responsabilidad, compromiso y una creatividad, que es tan preciada y escasa, en estos momentos en los ámbitos universitarios.

Es decir, que debe de haber una doble función entre el docente (facilitador)  y el discente (receptáculo de la enseñanza) mediante una relación biunívoca para establecer un cambio mental y procesual al alumno.

Es por eso que Michał Heller establece lo siguiente: “El cambio de paradigma educativo fundamentando en el proceso de enseñar y aprender para crear y darle significado a las cosas, formaría ciudadanos capaces de afrontar retos y resolver problemas”.

Es el docente, como facilitador de los aprendizajes, el responsable de una planificación que vaya en función de los intereses de los alumnos y los prepare para enfrentar con éxito situaciones de contingencia laboral, profesional y social.

Tal y como hemos visto hasta ahora, el enfoque por competencias busca entonces mejorar la coordinación en la formación de los estudiantes. Las decisiones se toman en colegialidad y la responsabilidad de la formación está distribuida de manera equitativa entre los actores. Así como vimos el documental-película “entre maestros”,-si no la has visto, te recomiendo que lo hagas- el facilitador Carlos González, aplicaba este método, llevándolos a cada uno de sus alumnos a que pudieran ser partícipe de la formación.

Es por eso, que debería existir un orden secuencial lógico entre el pensum de estudio, los contenidos programáticos, el perfil del egresado por especialidad y el logro de un aprendizaje significativo, llevando a cabo por parte del maestro las cinco fases, etapas o momentos vinculantes en la planificación, las cuales son: diagnóstico, propósito, selección de estrategias metodológicas, herramientas y evaluación de la planificación.

Loading Facebook Comments ...

LEAVE A REPLY