Home Columnas HABLANDO CON EL SOBERANO

HABLANDO CON EL SOBERANO

SHARE

Políticas públicas para hombres

Por Max Montilla

montillamax@gmail.com

Existen políticas públicas como infinidad de problemas no resueltos, no solo por el Estado, sino, por la sociedad en sí misma y el tema de hoy, tal vez, no se ha escrito lo suficiente en nuestro país y es un tema tan importante como otros, por solucionar, porque tratando de disminuir este, podemos disminuir en modo sistémico y encadenado otros como sociedad y es el tema de políticas públicas para hombres y el impacto de la masculinidad toxica.

Antes que todo, les recuerdo que las políticas públicas en su definición mas llanas, son aquellas acciones o inacciones que ejerce el Estado y los grupos sociales que lo conforman para darles solución a problemas. en términos mas teóricos, son los proyectos/actividades que un Estado diseña y gestiona a través de un gobierno y una administración pública con fines de satisfacer las necesidades de una sociedad. ​También se puede entender como las acciones, medidas regulatorias, leyes, y prioridades de gasto sobre un tema, promulgadas por una entidad gubernamental.

Y es que el dato es alarmante en cuestión de hombre ya que 1 de cada 5 hombres no alcanzará la edad de 50 años en latinoamérica, debido a problemas relacionados con la masculinidad tóxica.

¿Qué es la masculinidad toxica? La masculinidad tóxica es un concepto utilizado en psicología y feminismo para referirse a ciertos comportamientos y normas culturales de los hombres que pueden generar cierto daño a la sociedad, incluyendo a los propios hombres. 5 de cada 100,000 habitantes hombres cometen suicidio, sin contar los que sólo lo intentan o los que no se reportan por vergüenza de la familia.

Muchos de los casos que recurren al suicidio son: la relación en la que se encuentran está fallando, no tienen trabajo o simplemente su realidad es asfixiante. Muchos de estos problemas pueden solucionarse hablando o apoyándose en la familia y amigos.

¿Poseemos como país, alguna institución donde podamos llevar este problema y tratar de darle solución? Creo que no, y si lo hay, no creo que se esté haciendo visible, tanto como al Ministerio de la Mujer o al Ministerio de Salud Pública.    

El resumen ejecutivo del informe “Masculinidades y salud en la región de las Américas” destaca que las expectativas sociales de los hombres para ser proveedores, participar en conductas de búsqueda de riesgos, ser sexualmente dominantes y evitar discutir sus emociones o buscar ayuda: los comportamientos comúnmente conocidos como “masculinidad tóxica” están contribuyendo a tasas más altas de suicidio, homicidio, adicciones y accidentes de tránsito, así como a enfermedades crónicas no transmisibles entre los hombres.

“No debemos perder de vista el hecho de que las mujeres tienen riesgos diferenciales asociados con su condición de mujeres”, dijo Anna Coates, jefa de la oficina de Equidad, Género y Diversidad Cultural de la OPS. “Pero la socialización de los hombres también conduce a una amplia gama de problemas de salud que solo pueden abordarse a través de políticas, programas y servicios de salud receptivos que se centren en sus necesidades particulares”.

El informe también destaca que uno de cada cinco hombres muere antes de los 50 años y muchas de las principales causas de muerte en las Américas, incluidas las enfermedades cardíacas, la violencia interpersonal y los accidentes de tráfico, están directamente relacionados con comportamientos “machistas” construidos socialmente.

Construcciones sociales en torno a la masculinidad.

Según el informe, los roles, normas y prácticas de género impuestos socialmente a los hombres refuerzan la falta de autocuidado y el abandono de su propia salud física y mental.

Este concepto de masculinidad, o “machismo”, como se lo conoce en las Américas, conlleva tres riesgos generales; riesgo para mujeres y niños, en forma de violencia, infecciones de transmisión sexual y falta de responsabilidad compartida en el hogar; riesgo para otros hombres, tales accidentes, homicidios y otra violencia; riesgo para uno mismo, como suicidio, accidentes, alcoholismo y otras adicciones.

Esto no solo afecta la salud de los hombres, sino que también conduce a resultados negativos para las mujeres y los niños en términos de violencia interpersonal, la transmisión de infecciones de transmisión sexual, el embarazo impuesto y la paternidad ausente. 

El informe también destaca que, la discriminación en torno a la edad, el origen étnico, la pobreza, el estado laboral y la sexualidad agravan aún más estos resultados negativos para la salud de los hombres.

Diferencias en la mortalidad masculina y femenina.

Las diferencias en la mortalidad masculina y femenina en las Américas comienzan a surgir alrededor de los 10 años, y aumentan rápidamente a partir de los 15 cuando predominan las causas violentas de muerte, como homicidios, accidentes y suicidios. Como resultado, la tasa de mortalidad de los hombres jóvenes es aproximadamente 4 a 7 veces mayor que la de las mujeres jóvenes.

Si bien los datos globales para algunas causas de muerte, incluida la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), las infecciones de las vías respiratorias inferiores y la diabetes, siguen siendo similares entre hombres y mujeres, tres de las principales causas de muerte muestran variaciones significativas entre hombres y mujeres: Homicidios (7:1 relación hombre/ mujer, lo que significa que matan a siete hombres por cada mujer asesinada); lesiones en la carretera (3:1); y cirrosis del hígado causada por el alcohol, que es dos veces más alta entre los hombres que entre las mujeres. A partir de los 50 años, las enfermedades crónicas no transmisibles comienzan a afectar desproporcionadamente a los hombres, que tienen menos probabilidades de cuidarse a sí mismos o buscar atención médica temprano.

Como resultado, si bien hay más niños que niñas nacidos en el mundo (105 niños por cada 100 niñas), Esta ratio por lo general se repite a nivel mundial, aunque en países como India o China la brecha suele ser todavía mayor, porque los hijos varones son más deseados, sin embargo, este número comienza a invertirse entre las edades de 30 y 40, y a la edad de 80, hay 190 mujeres por cada 100 hombres ya que como hombres mueren a edades más tempranas.

Avanzando

Para abordar los problemas relacionados con la socialización masculina y lograr la igualdad de género en la salud, las mujeres y los hombres necesitan acceso a servicios de salud que tengan en cuenta sus necesidades particulares.

Para culminar, estas serían mis recomendaciones para ayudar a mejorar la salud de los hombres:

1. Mejorar, sistematizar y difundir datos sobre masculinidades y salud.
2. Desarrollar políticas públicas y programas de salud para prevenir y abordar los principales problemas que afectan a los hombres a lo largo de la vida.
3. Fomentar el Ministerio de la Familia a nivel estatal, dándoles participación a hombres, mujeres y adolescente en general.
4. Desarrollar iniciativas intersectoriales que incorporen la salud en todas las políticas, particularmente en educación.
5. Promover el desarrollo de capacidades sobre género y masculinidades para los trabajadores del sector de la salud.
Loading Facebook Comments ...

LEAVE A REPLY