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EL GRITO DE QUISQUEYA

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Ciudadano Inexistente:

“La colectividad sucumbe por nuestro comportamiento hostil”

Por Luis Cuevas

Cuevas26rosa@gmail.com

¿Ciudadano? Podemos encontrar diversas definiciones y teorías de este concepto, entre ellos el que utiliza  la Real Academia Española, que establece que un ciudadano es  una persona considerada como miembro activo de un Estado, titular de derechos políticos y sometido a su vez a sus leyes. Hagamos un ejercicio sobre dicha definición.

¡Un poco de la Carta Política!

Es la Constitución Dominicana en su artículo 21 que  establece la adquisición de la ciudadanía. Más adelante, en  el artículo 22, se consagran los derechos de los ciudadanos y en el artículo 75 están consagrados los deberes fundamentales de los ciudadanos donde el constituyente establece  la existencia de un régimen jurídico moral de la conducta humana en sociedad y en resumida cuenta para invitarlos  hacer un ejercicio de ponderación. Solo hago mención de los artículos que serán los pilares de este escrito.

Partiendo de la  definición que  nos brinda la Real Academia Española y lo señalado por la Constitución Dominicana, todo eso es poesía, teniendo en cuenta cual es el  nivel de eficacia de estos postulados,

partiendo de que la eficacia de una norma, en este caso una norma suprema, se cumple cuando la norma es obedecida y aplicada, o más bien cumplida.

En principio desde los tiempos más remotos de la historia, desde que los romanos instituyeron  el concepto del “Civis”  del ciudadano y todo el desarrollo del mismo se ha venido cuestionando de cuál sería el ciudadano ideal de un Estado y es aquí donde  surgen varias cuestiones  que debemos investigar.

¿Cuáles serían los elementos constitutivos de que  debe estar revestido el ciudadano ideal?

Identidad sería el primer elemento, porque tener una identidad ciudadana, nos va a permitir conocer todo lo atractivo de nuestra sociedad. Ello implica conocer todas y cada una de las riquezas de nuestra nación.

Información sería un segundo elemento, porque la información es poder y en la medida que seamos ciudadanos informados de cuáles son nuestros derechos y deberes, en esa misma medida estaremos en capacidad de ejercitarlos de manera objetiva y subjetiva. Estar informado nos permitirá ser un ciudadano activo y con conocimientosde todos los temas de interés nacional, ya sea en el ámbito jurídico, social, económico y poder desarrollar un pensamiento crítico hacia los gobernantes.

Participación sería un tercer elemento, ya que siendo ciudadanos activos lograremos contribuir a la democracia y al desarrollo del Estado, cumpliendo así con los deberes que la constitución  establece, siendo el deber de acatar y hacer cumplir la Constitución, extremadamente importante, porque partiendo de este deber consagrado en el artículo 75.1 C. D, nos convertiremos en ciudadanos existentes.

Para no hostigar al lector, solo nombraré estos tres elementos constitutivos que debiera tener un ciudadano ideal, pudiendo aparecer otros de igual o menor importancia. Es evidente que la motivación de este escrito no es solo la poesía jurídica que anteriormente he descrito, el objetivo es, que nosotros los dominicanos, debemos de razonar y reflexionar donde estamos fallando, hacer los ajustes necesarios, para así lograr ser ciudadanos con un alto nivel de comportamiento social, para nuestra hermosa Quisqueya.

Si bien es cierto que hay ciudadanos dominicanos que son existentes, no menos ciertos es que hay ciudadanos dominicanos que son inexistentes. El primero es correcto y el segundo incorrecto. El punto es que los inexistentes son más que los existentes. Para que vayan entendiendo, un ciudadano existente es una persona que cumple con los tres elementos constitutivos de un ciudadano ideal, un ciudadano inexistente es todo lo contrario. Y es que, aunque existe, se considera totalmente nulo.

Surgen otras cuestiones, ¿cuál sería el rol del Estado, la sociedad y la familia para contribuir a la formación y desarrollo de ciudadanos existentes? Que tenga un gran compromiso con el colectivo. Confío en que el lector hará el ejercicio y responderá a dichas cuestiones.

Innegable es que a una gran parte de nosotros los dominicanos no nos gusta contribuir, sí nos  gusta exigir, pero no cumplir. Pocos sabemos cuáles son nuestros derechos y nuestros deberes como ciudadanos. Muchos exigen que el Estado garantice los servicios básicos, hasta ese punto estamos de acuerdo que debe de hacerlo, pero para citar un ejemplo quieren  luz 24 horas pero se la roban, quieren agua permanente y la derrochan sin medidas, no respectan la policía, las señales de tránsito etc.,  no cumplen con sus deberes cívicos, entonces qué ciudadano eres, cuando no cumples con tus obligaciones constitucionales y lo único que buscas es como engañar al Estado para creer que te beneficias cuando es todo lo contrario, con tus acciones  no cívicas destruyes el país que van a heredar  tus hijos y nietos.

Les invito a estudiar a los chinos, que son el ejemplo más positivo de cómo una sociedad puede cambiar en tan solo 71 años desde la revolución de Mao en el 1949. Para dar un ejemplo, en China existe un sistema de puntuación ciudadana, que tiene como fin, medir que tipo de comportamiento tienen sus ciudadanos,  en China no visitar a los padres, no pagar los impuestos, no pagar tus deudas, entre otros factores, puede calificarte como un ciudadano con un comportamiento no Cívico,

Les invito al lector a profundizar sobre dicho sistema de calificaciones personales en China y todo lo relativo a las sanciones que enfrentan los ciudadanos con comportamientos no colectivos.

Sin ánimo de menospreciar nuestra sangre, hay que admitir que  bien no estamos y tampoco vamos en el camino de lograr cambios paradigmáticos en la sociedad dominicana, si el Estado no cumple, cumplamos nosotros, cambiemos este sistema que solo nos hace menos ciudadanos existentes. Solo cuando las personas están revestidas de una armadura ética y moral, suelen ocurrir las grandes transformaciones sociales, por alguna razón  los griegos hicieron su aporte al pensamiento político con su filosofía de la ‘’Moralética’’ y fueron grandes gracias a sus principios.

Debemos de cambiar esta cultura de individualismo, donde solo pensamos en como beneficiarnos sin importar el daño que le hacemos a la sociedad del mañana, debemos de trabajar juntos hasta lograr la excelencia ciudadana, donde cada quien debe de jugar su rol para el porvenir.                                                   

Señores; es evidente  que no todos cumplimos con  los 10 mandamientos estipulados en  el libro divino de éxodo, pero por lo menos cumplamos con la Constitución.

Hagamos conciencia

Hagamos el bien sin mirar a quien.

Un abrazo a todos.

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