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Otras dimensiones de la democracia

Por: Sabala  Ricardo Yen

sabala95@outlook.com

Si hay un tema que es muy discutido en la opinión pública, en los círculos intelectuales y hasta en espacios donde no se tiene una formación teórica sólida es la democracia. Hablan de de democracia los partidos políticos, el empresariado, los medios de comunicación,  los poderes fácticos, los gremios, en fin, amplios sectores que convergen y divergen en el  seno de la sociedad.

En muchas ocasiones hasta de manera espontánea y empírica la gente cuando siente o percibe que sus derechos son vulnerados inmediamente surge la expresión “aquí no hay democracia”, haciendo alusión a que cuando se violenta a la ciudadanía de manera ilegal e ilegítima  ésta denota la carga de autoritarismo de quien ostenta el poder.

Por otro lado, cuando se habla de democracia es muy usual que la primera idea que puede llegar a la mente de muchas personas es que democracia es asistir cada 4 años  a un proceso electoral, pero esa visión es muy reduccionista, se circunscribe al derecho al sufragio.

La democracia proviene del vocablo griego “demos” o “pueblo”, se define básicamente como un gobierno en el que el poder supremo le corresponde al pueblo, que logra sintetizar al pueblo como actor central del sistema político democrático. Fue el abogado, político y expresidente de los Estados Unidos Abraham Lincoln quien dijo que “la democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.

En ese mismo tenor, y viendo la democracia más allá de derechos políticos, de asistir cada cuatro años a un torneo electoral  para marcar la cara de un candidato a un puesto de elección popular, la democracia en si misma desde una perspectiva más integral y aterrizada  tiene otras dimensiones y es lo que le da verdaderamente calidad. Hace 57 años un hombre de dimensiones extraordinarias llamado Juan Bosch prestó juramento el 27 de febrero de 1963 como Presidente constitucional de la República e indicó en su discurso de toma de posesión de que la democracia tenía que tener un alto contenido social debido a que la narrativa discursiva de los políticos de aquella época se limitaba a la parte de derechos civiles y políticos y fue más lejos,  tocó la dimensión social, en consecuencia las carencias materiales de  existencia  del pueblo dominicano que pasó por el oprobio de 31 años de dictadura. Esta visión de Bosch tiene una actualidad increíble, parece que le está hablando a la sociedad dominicana de hoy.

Repensando a Bosch podemos llegar a la conclusión de que democracia es tener derecho a la salud, educación, vivienda, etc, pero sabemos sin llegar al fatalismo y pesimismo que nuestra gente ha vivido un ayuno de realizaciones de parte de la democracia. No hay democracia sin pan, no hay democracia con estómagos vacíos, apelamos a una democracia incluyente  y  garante de derechos.

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