Home Columnas HABLANDO CON EL SOBERANO

HABLANDO CON EL SOBERANO

SHARE

La verdad para el hombre light vs el hombre sólido.

Por Max Montilla

montillamax@gmail.com

 

Este introito lo hago por mis detractores: Estaré escribiendo una serie de artículos filosóficos, y les informo que los hombres de Dios, sí podemos hablar de filosofía sin perder lo que llevamos dentro y lo que hemos aprendido en la Biblia.  Dicho esto, paso a escribir este artículo.

 

El hombre light como en el artículo anterior, muestra una curiosidad incesante, pero sin una brújula de destino, quiere saberlo todo, pero sin estar informado de nada, sin embargo, el hombre sólido, es quien siempre busca la verdad, pero, ¿hacia dónde? Hacia el bien, que está repleta de amor, que es lo que necesitamoscomo sociedad. 

Pero ¿Qué es la verdad? Siempre se ha dicho que existen varias verdades: la verdad de uno mismo, la verdad de las cosas, la verdad de las circunstancias y la verdad como coherencia, pero en un mundo al revés, como lo describiría Eduardo Galeano, donde se desprecia la honestidad, se castiga el trabajo, se recompensa la falta de escrúpulos y se alimenta el canibalismo,donde  buscar la verdad ya no es la búsqueda de la libertad, y se puede prestar para todo, menos para la verdad.

Sin embargo, existe otra verdad, la subjetiva, que es aquella que las cosas no son buenas ni malas, sino de acuerdo a las circunstancias. En este tipo de verdad se pierden y hasta se diluyen algunas que antes eran ciertas, pero que ya hoy, como dicen algunos, los tiempos cambian, también las verdades.

El párrafo anterior nos introduce al campo filosófico, pues, mientras la filosofía se encarga del estudio de la verdad, la ciencia se encarga del conocimiento. La primera se expresa en deducciones, la segunda en lenguaje matemático. 

Es por eso que la verdad subjetiva ha entrado en un campo donde las cosas son de acuerdo a las circunstancias en que pasaron los hechos, y en muchas ocasiones, ese hecho no fue cierto, pero como decía el principal promotor de la propaganda nazis el Dr. Joseph Goebbels, “miente, miente, miente, que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá.” Y “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. Esos son los indicios que nos guían hoy en día y son como un mantra para el hombre light.

Además, la lectura siempre nos abrirá el conocimiento, ese conocimiento que lo bebemos de a grandes sorbos para saciar la sed que tenemos por conocer, aunque en la actualidad el hombre vive atado a la palabra y esa palabra es acomodada a lo que él desea trasmitir. Y en un mundo como este donde la información es poder, nos hemos llenado de una información inútil, como describe el filósofo Jean Francis Revel en su libro “El conocimiento inútil”. 

Al poseer un conocimiento inútil, empezamos a manipular las palabras a nuestro antojo, para hacerla coincidir con una realidad ficticia, nos abocamos a lo que se llamaría “el arte de la confusión”, esa confusión de llamar las cosas con un nombre específico, pero que, paradoja de la vida, significa lo contrario. Por ejemplo, la palabra  “amor”, una palabra que se adhiere a un significado que no tiene nada que ver con relaciones sexuales, cuando la palabra misma , trasciende más allá del significado que queremos darle en esta época, amor es más que tener relaciones sexuales. Por lo que el significado no reside en su utilidad misma, dirían los seguidores del hombre light. 

Otro grave problema que tenemos (porque no podría exiliarme, aunque no comparto muchas cosas, pues vivo dentro de ella) en esta sociedad es que esos valores que teníamos arraigados como son la verdad, la humanidad, la razón o Dios, son intercambiados por algo sin valor, quedando el hombre a expensas de lo que el otro quiera,  y como dijese alguna vez allá por los años de “La Ilustración” en el siglo XVIII, el filósofo y escritor francés François Marie Arouet, más conocido como Voltaire, “Si Dios no existiera, sería necesario  inventarlo”, para llenar ese hueco que el hombre tiene por dentro, mismo hueco que se traduce en falta de amor. 

Sé que a mis lectores más filosóficos les gustan estos temas y estaré tratándolos por algunas semanas hasta calmar la sed que últimamente me ha dado por buscar y reconectarme a mis orígenes. Así como la Biblia tiene el Génesis, así mismo el hombre debe tener un punto de partida y no ser tan light y tan desinteresado por las cosas que le dieron sentido a este mundo. 

 

Nos vemos en un próximo artículo. 

Loading Facebook Comments ...

LEAVE A REPLY