Home Internacionales Venezuela agoniza mientras Maduro se sigue fortaleciendo

Venezuela agoniza mientras Maduro se sigue fortaleciendo

101
SHARE
Handout picture released by the Venezuelan Presidency showing Venezuela's President Nicolas Maduro speaking during a televised announcement, at the Miraflores Presidential Palace in Caracas on October 20, 2020. - Maduro announced that Venezuela start a mass vaccination against the Covid-19 coronavirus between December and January, with vaccines from Russia and China. (Photo by JHONN ZERPA / AFP) (Photo by JHONN ZERPA/AFP via Getty Images)

Por Pedro Pablo Peñaloza Ochoa

Nicolás Maduro impuso el 15 de marzo la cuarentena para frenar el avance del covid19. “Vamos a una situación que no hemos vivido”, advirtió en ese momento. El confinamiento abortó los planes de Guaidó de reactivar las protestas callejeras, y supuso otro golpe para la oposición.
La llegada del coronavirus a la República Bolivariana en marzo, prometía sacudir aún más el ya inestable tablero político venezolano. En un país que sufre los embates de una terrible emergencia humanitaria compleja, marcada por la hiperinflación, el empobrecimiento generalizado y el colapso de los servicios públicos, se esperaba que la pandemia explotara como una bomba capaz de hacer volar por los aires al régimen chavista.
Sin embargo, Maduro hasta la fecha se muestra inmune a los efectos del desastre sanitario, la debacle económica que han provocado sus políticas y la condena de unos 60 gobiernos, encabezados por Estados Unidos, las potencias europeas y la mayoría de América Latina, que reconocen como presidente legítimo de Venezuela al opositor Juan Guaidó, líder del Parlamento.
El secretario de Estado, Mike Pompeo, aumentó la presión diplomática al expresar su respaldo a la instalación de un “gobierno de emergencia nacional” para desplazar a Maduro.
Aunque sectores de la sociedad civil venezolana alzaron la voz a favor de una tregua, ambos bandos escalaron el conflicto. Negado a la posibilidad de un entendimiento, Maduro ha convocado a unas elecciones parlamentarias para el 6 de diciembre, con el objetivo de fulminar a la mayoría opositora que controla la Cámara desde 2016 y liquidar políticamente a Guaidó.
La oposición dirigida por Guaidó no participará en la contienda por considerarla fraudulenta, al tiempo que Washington, la Unión Europea y los integrantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) adelantaron que no validarán la votación ni aceptarán sus resultados.
Con coronavirus, los únicos que gozan de buena salud son los regímenes autoritarios. “Las fuerzas de seguridad y las autoridades venezolanas han usado las medidas para contrarrestar la propagación del covid19 como una excusa para reprimir voces disidentes e intensificar su control férreo sobre la población”, alertó a finales de agosto Human Rights Watch.
La oposición ha retrocedido no solo por el incremento de la persecución sino por sus propios errores y contradicciones, que han puesto en peligro su unidad. El exgobernador Henrique Capriles Radonski, dos veces candidato a la Presidencia de la República, ha desafiado a Guaidó, tachando de “fantasía” su “presidencia interina”, rechazando las sanciones económicas impuestas por la Casa Blanca contra el régimen y abriendo un proceso de negociación directa con Maduro.
Entonces, ¿puede decirse que el oficialismo está ganando la batalla? “La oposición está peor que hace un año, pero Maduro también. Venezuela entró en una dinámica perder-perder, no hay razones para el optimismo”, sentencia con tono lapidario la consultora Carmen Beatriz Fernández, directora de la firma DataStrategia.
“Si se tiene una mirada corta que parte de la premisa ‘un día a la vez’, puede decirse que Maduro ganó la batalla porque ha logrado permanecer en el poder.

Loading Facebook Comments ...

LEAVE A REPLY