Home Columnas PULSO CIUDADANO

PULSO CIUDADANO

405
SHARE

Crimen organizado y falencias del Estado

Por: Sabala Ricardo Yen

 

Históricamente el Estado ha sido un actor central en la economía, la vida social y cultural de los pueblos. Esta visión de la centralidad del Estado se consolida con pensadores europeos como Nicolás Macquiavelo y Thomas Hobbes, concepción totalizante producto de la atomización del poder de aquella época y la necesidad de encauzar un proyecto que unificara los estados-nación.

Analizar el caso de las vulnerabilidades que tienen los Estados latinoamericanos y sus respectivas instituciones para hacer frente al crimen organizado, es necesario repasar la génesis de tantos vacíos institucionales. En la segunda década del siglo XIX toma pulso el ciclo independista en Latinoamérica que con grandes falencias de carácter económico y político alcanzan la emancipación de Europa, pero esta libertad tuvo serias contradicciones de la élite dirigente hasta nuestros días, en algunos casos se han derivado hasta como Estados fallidos y Estados ausentes que no disponen del monopolio de la violencia como concibe el sociólogo alemán Max Weber.

En otro orden, en la comunidad internacional convergen y divergen diferentes actores con agendas particulares pero el actor principal de la sociedad internacional es el Estado, a pesar de ello es preciso señalar que hay empresas que tienen más influencia y poder que muchos Estados y que también existen redes con mayores niveles de tecnología, operatividad y logística que Estados. El ejemplo paradigmático es el caso Lucky Luciano y el Chapo Guzmán en México. Luciano es conocido como padre del crimen organizado y de la misma forma que los Estados y organismos internacionales realizaba cumbres y encuentros en la década de 1940. Este en 1945 empezó a sentar las bases a la internacionalización de una red criminal con presencia en el Caribe, Estados Unidos, Europa y hasta Asia. Esa red fue posible porque encontró un terreno fértil: debilidad institucional, desigualdad social y pobreza. Paulatinamente estas redes criminales que actúan como actores en la comunidad internacional han extendido su radio de acción al poder político, se blindan con esta modalidad para encubrir sus acciones en complicidad con autoridades de diversas ramas de los poderes del Estado.

Finamente, entiendo que estudiar las causas y consecuencias que tienen en la vida de los ciudadanos las falencias estructurales que tienen muchos Estados no solo debe ser de interés para académicos, intelectuales, centros de pensamiento, etc, además de eso debe ser una preocupación de carácter ciudadana y que  esas deficiencias o esa ausencia del Estado puede servir de plataforma para actividades como el crimen organizado,  que no solo tiene control en actividades económicas informales, sino que a través de una serie de “pactos” logra legitimar el dinero de dudosa procedencia y con tentáculos en el poder para su operatividad y funcionamiento.

¡EN MARCHA!

Loading Facebook Comments ...

LEAVE A REPLY