Hoy se cumplen 52 años de la Revolución de Abril de 1965

Por Redacción CA

 

Un día como hoy, hace 52 años, el pueblo dominicano se lanzó a las calles a defender el respeto a la Constitución, terminando esa acción en una Revolución, donde hubo muchas muertes.

Por eso, para la pasada y presente generación, Chispas de Actualidad les hace un recuento:
“La revolución de abril de 1965, fue un movimiento cívico-militar que se caracterizó por la participación activa, militante y armada de las masas populares, con la finalidad de volver al gobierno legítimo y constitucional de Juan Bosch. En ella se produjo una alianza de clases, ente sectores de la burguesía urbana y amplios sectores de los trabajadores y obreros. Esencialmente fue una revolución democrática, en el sentido de que la misma no perseguía, como maliciosamente argumentaron los norteamericanos, establecer un régimen socialista o comunista. En realidad, el control de la revolución políticamente hablando, estaba en manos del Partido Revolucionario Dominicano, a pesar de la presencia de los partidos de izquierda, como el 14 de junio, el P.C.D., el M.P.D., y otros. Asimismo, el control militar, de la misma estaba en manos principalmente de los militares y oficiales a cuya cabeza se encontraba el coronel Francisco Alberto Caamaño, quien naturalmente no era en esos momentos, comunista ni nada parecido. Asimismo, fue una revolución popular en cuanto a sus bases sociales.

Una característica de la revolución de abril fue que la misma estuvo localizada, concentrada en la ciudad de Santo Domingo (y en Santiago se produjo la famosa “batalla del hotel Matún). Es decir, que la misma no se expandió hacia los pueblos del interior del país y por el contrario, muchos revolucionarios y personas simpatizantes del gobierno de Bosch, llegaron del interior a la capital, para participar en los eventos.

Lo anterior significo, que los conspiradores tanto balagueristas-trujillistas como los del Partido Revolucionario Dominicano, jamás pensaron en organizar una revolución popular nacional, para derrotar al triunvirato: se sobre entendía, que se trataba de un simple golpe de estado. Pero las contradicciones provocadas a la hora de decidir la forma de sustitución el derrocado gobierno, motivaron la conversión de la conspiración, en una formidable insurrección popular, a favor del regreso de Bosch al poder sin elecciones.
 

LOS COMANDOS

 
Ahora, la forma de organización política y militar que se estableció en el bando constitucionalista, fueron los llamados comandos. Estos estaban integrados por civiles armados y militares constitucionalistas, y fungían como órgano de poder, lo mismo operaban en diferentes zonas geográficas controladas por los partidarios del regreso de Bosch sin elecciones. Desde el punto de vista de su composición social, los comandos estaban conformados por sectores pequeños burgueses y obreros sumamente radicalizados.

Por supuesto, antes que los comandos constitucionalistas estaban subordinados militar y políticamente a la dirección burguesa populista del Partido Revolucionario Dominicano, y alto mando constitucionalistas a cuya cabeza se encontraba el coronel Caamaño, quien además fue elegido presidente de la República en base a una sugerencia y con la aprobación del profesor Juan Bosch. Sin embargo, tal subordinación no implicaba, naturalmente, que los comandos representaban un autentico poder popular. De forma pues, que la base de sustentación del gobierno constitucionalista, eran los sectores militares, la burguesía populista, la pequeña burguesía radicalizada, sectores obreros y sindicales.

 

HECHOS PRINCIPALES DE LA REVOLUCION

 

 
Los militares jóvenes, encabezado por el coronel Rafael Fernández Domínguez tomaron la histórica decisión de distribuir armas entre la población civil, miembros de los Partidos de la Izquierda y del Partido Revolucionario Dominicano; así se organizaron los llamados comandos, forma de organización militar, propia de las guerrillas urbanas. La Guerra Civil para el 25 de abril de 1965, era un hecho indetenible.

Dos bandos enfrentados, los constitucionalistas, cuyo objetivo militar era destruir al viejo Ejercito Nacional Trujillista, el cual estaba controlado en su totalidad, por lo militares trujillistas-balagueristas, en cuanto al objetivo político, se trata simplemente de restablecer el Gobierno de Bosch sin elecciones.

Un hecho interesante que hay que mencionar, fue la conversación sostenida por un grupo de militares constitucionalistas, encabezados por Francisco Alberto Caamaño, con el embajador Norteamericano; a quien se le solicitó su mediación, justamente para evitar la guerra civil. Este sin embargo, se limitó a decirles a los constitucionalistas que se rindieran para evitar males mayores. Indignados, los militares constitucionalistas se dirigieron de inmediato a la cabeza del Puente Duarte, pues las tropas del Centro de Especialización de las Fuerzas Armadas (CEFA), dirigidas por el general Elías Wessin y Wessin, se dirigían al centro de la ciudad con la intención de tomarla y derrotar a los constitucionalistas.

 

La batalla del Puente Duarte

 

La batalla del Puente Duarte fue un de las más sangrientas, pero al final de la misma, las tropas de Wessin y Wessin fueron derrotadas y obligadas a volver sobre sus pasos. Fue tan formidable la participación popular, que muy pronto el aparato militar regular quedó virtualmente desarticulado por las acciones militares del pueblo en armas. Fue tomada la fortaleza del Ozama en donde se encontraba la Policía Nacional, en su versión de los cascos blancos.

En el momento en que los constitucionalistas, quienes ya habían derrotado en santo domingo a las tropas regulares, se preparaban para el ataque decisivo de San Isidro, base aérea en donde se encontraban concentradas las tropas del CEFA, dirigidas por Wessin y Wessin y el general Benoit, estos, temerosos, solicitaron a los Estados Unidos su intervención militar, para evitar un supuesto peligro comunista.

 

SEGUNDA OCUPACIÓN MILITAR DE EE.UU.:
La Segunda Ocupación Militar Norteamericana a la República Dominicana, se produjo el 28 de abril de 1965. Al país llegaron aproximadamente 42,000 soldados norteamericanos. El pretexto fue casi el mismo del 1916: “a salvar vidas norteamericanas y proteger los intereses norteamericanos en la Rep. Dom”.

A demás, el gobierno de Washington justificó la ocupación militar, señalando que se trataba de evitar la formación de una nueva cuba en el Caribe.

Los soldados norteamericanos se dedicaron a darle apoyo logístico, e incluso a participar activamente en escaramuzas militares en contra del bando constitucionalista, el cual a partir de la llegada de los soldados norteamericanos se replegó a la zona colonial de la capital, la llamada Ciudad Nueva. En cuanto a las tropas del CEFA, dirigidas por Wessin y Wessin recibieron ayuda, pertrechos, etc.

De los soldados de EE.UU. En el aspecto político, los partidarios de Balaguer y cuya base de operaciones estaban en la base Naval de San Isidro, instado por los ocupantes, toman la decisión de proclamar la formación de un gobierno Militar llamado: Gobierno de Reconstrucción Nacional, a cuya cabeza se encontraba el general Imbert Barreras. El gobierno de Reconstrucción Nacional, esencialmente era un gobierno títere, un gobierno que respondía a la política imperialista de Washington, y cuya finalidad era evitar por todos los medios el regreso de Bosch a la presidencia. En fin, era un gobierno rabiosamente anticomunista, formado por los Estados Unidos para manipular la política local.

La presencia norteamericana finalmente obligo a los constitucionalistas a buscar una solución negociada a la crisis. En realidad, los norteamericanos intentaron en algunos momentos, particularmente en los meses de junio, de derrocar militarmente a los constitucionalistas, quienes se encontraban muy bien atrincherados en la zona colonial, pero los ataques fueron rechazados, y muchos soldados norteamericanos cayeron bajo balas constitucionalistas.

En esas condiciones, los estrategas norteamericanos comprendieron que tomar por la fuerza la zona constitucionalista, implicaría una cantidad extraordinaria de muerto, heridos y de destrucción de la propiedad”.