Surgen interrogantes sobre ofensiva de Oklahoma

OKLAHOMA CITY – Nikola Vucevic falló su segundo tiro libre y Russell Westbrook capturó el rebote faltando 12 segundos en el reloj. El Thunder estaba con desventaja de tres puntos en Orlando durante abril pasado, y mientras Westbrook cruzaba la cancha con 10 segundos para terminar el periodo, el Magic ya había destacado dos defensores, Elfrid Payton y Terrence Ross, para disputar el balón. Otros dos, Vucevic y Evan Fournier, estaban cerca, con la mirada puesta sobre Westbrook.

Aaron Gordon estaba pendiente, pero sin nadie a quien marcar en particular, resignándose a ser mero espectador, dejando a su hombre, el francotirador Doug McDermott, completamente descubierto en la esquina opuesta. Gordon sabía exactamente lo que todos los demás en la arena sabían, pero no se atrevían a decir. No importaba si el Magic ponía toda su banca al acecho. Westbrook preparaba su tiro.

Con un pequeño drible en seña de algo de duda, Westbrook se separó, plantó y elevó. Un poco fuera de equilibrio, sí, y algo profundo. No obstante, tal y como el balón ha hecho tantas veces en situaciones así durante la pasada zafra, Westbrook encestó. Sucedió una noche después que éste consiguiera la cesta ganadora del partido contra los Mavericks, y días antes había conseguido otro enceste milagroso en pleno sonar del silbato en Denver, el cual alcanzó estatus icónico, al punto que la multitud de aficionados del equipo local terminó vitoreando su nombre. Westbrook se apropió de los momentos cruciales, el llamado “clutch” durante la pasada campaña, armando una temporada digna del Más Valioso, en mayor medida debido a sus proezas heroicas en los tramos finales de los partidos. Westbrook intentó 184 de los 303 tiros totales en momentos clutch del Thunder (en los últimos cinco minutos, o un margen de esos cinco) durante la temporada recién concluida. Su porcentaje de uso fue de 62.3. Si era un partido cerrado, o el Thunder iba a hacer una gran apuesta, el balón era de Russell Westbrook, sin duda alguna.

Ahora, con Paul George y Carmelo Anthony como compañeros de Westbrook, eso es posible que vaya a cambiar.

“Carmelo también ha sido el hombre de cierre en los equipos en los cuales ha militado, igual con Paul. Sin embargo, en cada equipo hay que hacer las cosas encontrando el hombre que está abierto”, expresó el entrenador Billy Donovan. “Claramente para nosotros, Russell fue el creador y generador de tiros para él o alguien más. Ahora, obviamente con Carmelo y Paul aquí, pienso que se tratará más de hacer la jugada apropiada y la decisión correcta”.

Si bien Westbrook estuvo sumamente cómodo en dicho rol la pasada campaña, y lo disfrutaba mucho, se trataba de un mero ajuste. Durante sus primeras ocho temporadas, pasó la mayor parte del tiempo entregando la responsabilidad del clutch a Kevin Durant. Westbrook tuvo sus momentos, claro está, pero la mayor parte de los problemas en momentos cruciales del Thunder al mando de Scott Brooks, y que se encuentran ampliamente documentados, se produjeron por falta de creatividad o innovación. El Thunder prácticamente quería forzar el balón a Durant, incluso a expensas de reducir a Westbrook a poco más que un base que necesitaba driblar el balón más allá de la mitad de la cancha en menos de 8 segundos y hacer un solo pase. Eso se debió a innumerables razones, entre las cuales se incluye la insistencia por parte de Durant de recibir el balón en dichos momentos. Durante la temporada 2015-16, el promedio de uso de Westbrook en momentos clave fue de 37.6 (Durant tuvo 40.2). Westbrook intentó 108 tiros (Durant intentó 114).

Ahora llegan George y Anthony, quienes provienen de equipos en los cuales se acostumbraron a tener el balón en esos momentos cruciales. Durante la zafra pasada, Anthony hizo 91 de los 310 intentos de cestas en el clutch de los Knicks y tuvo un promedio de uso de 35.2. George hizo lo propio en 105 de 263 intentos en clutch de los Pacers, con promedio de uso de 41.2. Fue George, tras una derrota por 109-108 en el Juego 1 de la postemporada ante los Cavaliers, quien expresó su frustración con respecto a C.J. Miles recibiendo la oportunidad potencial para encestar y asegurar la victoria, en vez de él.

“Hablé con C.J. al respecto”, expresó George después del partido. “En situaciones así, debo tener ese último tiro. Lo pedí. C.J. se apropió por cuenta propia”.

Eso fue antes, con Miles y Myles Turner. Ahora, debe entender que tiene al lado al actual Más Valioso y un futuro miembro del Salón de la Fama.

“Los tres estamos cómodos independientemente de quien reciba esa oportunidad de lanzar”, dijo George un par de semanas atrás. “Sin importar quién sea el designado por el entrenador a la hora de crear esa jugada o sin importar la situación de juego y quién sea el que reciba el balón. Confío en Russ, y confío en Carmelo, que van a hacer lo que sea mejor para el equipo. Estoy confiado que van a conseguir esa cesta. Realmente no me preocupa eso. Sé que ellos nos darán la oportunidad de ganar. En definitiva, eso es lo que todos queremos”.

Westbrook tuvo libertad plena de operar en los momentos cruciales la pasada campaña, especialmente en esos momentos finales para tratar de encestar. Había total claridad en ello. No había enfrentamientos con Durant, ni controversias entre los entrenadores de tribuna. La cabeza de Westbrook estaba en total claridad en el clutch, y por eso pudo brillar. Promedió 60 puntos por cada 36 minutos en momentos cruciales. ¿Creen que ese promedio de usos en momentos cruciales fue alto? Llegó a 81.0 en un partido de una posesión con 30 segundos o menos en el reloj. Asumió 28 de los 36 tiros del Thunder en esas situaciones. Piensen en un juego de una posesión con menos de 10 segundos, y Westbrook fue responsable de 18 de los 23 tiros del Thunder. ¿Quién fue el segundo en la NBA en estas circunstancias? Anthony, quien asumió 13 de los 26 de los Knicks. (George hizo lo propio en 4 de 10 para los Pacers)

“Quién sea el que esté abierto. Es algo simple”, expresó Anthony. “Haremos la jugada, y la oportunidad la tendrá quien esté abierto. No ocurrirá que yo llegue y diga: ‘Quiero ese último tiro, o Russ dice que lo quiere o Paul también’. Quien tenga esa disponibilidad recibirá la oportunidad. Todos nos sentimos cómodos en esas situaciones y momentos así, por lo cual no hay necesidad en ese momento que cualquiera de nosotros lo exija”.

Los tres son jugadores de aislamiento dinámico, arquetipos del jugador que responde en el momento clave. Westbrook fue segundo en la NBA en la pasada campaña en “isos” con 486. Anthony fue cuarto con 386 y George, noveno, con 282. En privado, las tres estrellas del Thunder han expresado su intención de enfatizar lo colectivo y el deseo como grupo de hacer lo mejor para el equipo. Puede que provengan de situaciones y experiencias diferentes a esta en particular, pero su objetivo es el mismo.

“No sabemos qué ocurrirá en situaciones así. Ahora, no hemos experimentado algo así”, dijo Anthony. “Pero estoy muy seguro que intentaremos hacerlo lo más sencillo posible. Quien sea el que tenga la apertura, y podrá intentar encestar. Todos nos sentimos cómodos en esas situaciones. Todos hemos conseguido cestas importantes en momentos cruciales”.

Habiendo dicho todo esto, lo más probable es que, como ocurre en la mayor parte de los casos en Oklahoma City, todo girará en torno a Westbrook. Será el primer manejador del balón, controlará el ritmo del partido. Quedará a su criterio y discreción crear para sí mismo o preparar la escena a George o para Anthony. (O quizás darle la oportunidad a Steven Adams o Alex Abrines en una esquina). Westbrook tuvo un desempeño casi absurdo en los momentos importantes en la pasada campaña. Sin embargo, ha pasado la mayor parte de su carrera en cohabitación. No es nada nuevo para él.

“Russell nunca ha sido de ese tipo de gente que dice: ‘Oye, quiero el balón, dame el balón ya’. Nunca ha sido así”, dice Donovan. “Siempre ha intentado entender qué es lo mejor para el equipo y siempre he admirado y respetado eso como entrenador”.

Westbrook conquistó el clutch durante la pasada temporada al asumirlo para sí. Siempre ha operado con la máxima en mente de que “si deseas que algo salga bien, hazlo por ti mismo”. Westbrook es, en ocasiones, su peor enemigo, y la confianza ha sido un tema de lucha durante su carrera. Esta temporada, el confiar en otros será crítico para él. Realmente no cuenta con otra opción, porque ahora sí tiene otras opciones con las cuales jugar.