Es oficial que las cinco muertes en Cotuí están ligadas a sicariato y droga

Por Redacción CA

Las drogas y el sicariato estuvieron de por medio en la ejecución de una pareja de esposos y la posterior muerte de tres de sus sicarios en Cotuí, afirmó la Policía.

El propio director de la Policía, mayor general Ney Aldrin Bautista confirmó ayer que se trató de un acto de sicariato derivado de un problema por asuntos de drogas las muertes a balazos del peluquero Starlin Mejía Polanco, de 26 años; y de su esposa Ana Deysi Batista Espinal, de 20.

Un informe de la Policía relata que anteriormente un tal Franklin, hijo de José Antonio Almonte, había sido ultimado a tiros hace una semana en Cevicos, por Carlos Santos González, quien habría pagado al supuesto sicario Junior y/o El Asiático, para que diera muerte a los parientes del homicida de su padre.
El director de la Policía confirmó que estos hechos están relacionados con el asesinato del “tal Franklin”. Asimismo, Bautista Almonte adelantó que serán las investigaciones las que determinen si las muertes del barbero y su esposa se trataron de un ajuste de cuentas. Dentro del vehículo, la Policía halló cinco pistolas de distintas marcas, calibre nueve milímetros, con sus cargadores y varias cápsulas; tres gorras con el logotipo de la DICRIM y cinco teléfonos celulares.

Dijo que al analizar la propiedad del vehículo ocupado, la Policía determinó que una placa encontrada dentro del mismo es propiedad de Diómedes Joaquín Vicente Almánzar, mayor de edad, residente en Pueblo Nuevo, Sánchez Ramírez.

Los implicados en el hecho, fueron identificados por un comerciante, de 28 años, a quien el pasado 28 de noviembre, lo despojaron de RD$35 mil en efectivo de las ventas del colmado donde labora, así como también de otros RD$15 mil de una banca de lotería que opera dentro del local; dos celulares de su propiedad y uno de su novia.