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OBJETIVIDAD Y DERECHO

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EL DERECHO Y LA PANDEMIA

“Simplemente el mundo no estaba preparado para esta pandemia mucho menos elDerecho”

Por Luis Cuevas
Cuevas26rosa@gmail.com

“Es absurdo que acumulemos armas para la guerra, pero no mascarilla para una
pandemia. Luigi ferrajoli”

Aunque el destacado jurista, filósofo italiano expreso esta frase refiriéndose a la
necesidad que impera de una constitución de la tierra, una constitución mundial, un
constitucionalismo planetario, lo cierto es que en este planteamiento se pueden
introducir muchos elementos, hemos visto como las potencias se han preparado para
contrarrestar el enemigo equivocado, a pesar de muchas predicciones como la de Bill
Gate, cuando en pleno auge del ebola en el 2015 dijo que la próxima catástrofe sería una
epidemia está convertida en pandemia.

Ciertamente, esta pandemia a puesto al descubierto no solo la posibilidad del colapso de
los sistemas sanitarios mundiales, el individualismo internacional, (sálvese quien
pueda), donde las normas de derecho internacional, no puede regular la práctica de que
un país embargue un cargamento de insumos médicos de otro país, (caso Turquía vs
España), es aquí donde queda claro de que, si las cosas empeoran, entrará en función la
ley de la supervivencia del más apto de Charles Darwin. Extrapolándola al caso en
concreto.

Podemos enumerar un sin número de cuestiones jurídicas que luego de superada esta
crisis se deberá de replantear, entre ellas la constitución dominicana y sus leyes de
menor rango, como código penal, Ley 21-18…

Lo que vivieron o estudiaron la evolución democrática dominicana de los últimos 50
años, saben que el orden constitucional sea resquebrajado, cuando se impone el
totalitarismo por encima de las conquistas democráticas, en este caso desde mi humilde
óptica, puede a ver un rompimiento del orden constitucional si no se celebran elecciones
y no hay una aplicación coherente de la constitución.

Aunque no solo a los dominicanos, la pandemia nos acorralo en medio de un año
electoral, también al menos a 39 países están en medios de esta situación crítica
institucional, esto lo ha expresado la Fundación Internacional para los Sistemas
Electorales de Estados Unidos (IFES), en Estados Unidos varios Estados pospusieron
sus comicios, al igual Bolivia, Canadá, hasta irán entre otros.

La Republica Dominicana, no fue la excepción y nos tocó enfrentar esta pandemia
conjuntamente con unos de los procesos más importantes que garantiza la estabilidad
democrática en toda su extensión, puesto que se tenía la obligación de celebrar
elecciones presidenciales y congresuales el 17 de mayo, puesto que es la constitución en
su artículo 209 que establece claramente que las elecciones presidenciales y
congresuales se celebraran el tercer domingo de mayo.

Es aquí que donde podemos darnos cuenta de que el constituyente no pudo predecir, lo
posibilidad de que por razones de fuerza mayor (covid-19), no se pudiera celebrar
elecciones entonces, ¿Que se debe hacer en este hipotético caso?, ¿cuáles medidas
tomar a luz constitucional? ¿La constitución no establece que se debe de hacer en esta
situación, ni siquiera una norma de menor rango lo establece?, ¿Estamos frente a una
falta de previsibilidad constitucional puesto que la norma suprema no arroja luz al
respecto?.

En todo caso la Junta Central Electoral fijo una nueva fecha para celebrar las elecciones,
si Dios ha de permitir será el 5 de julio y una eventual segunda vuelta el 26 de julio, es
aquí donde hasta un estudiante de derecho o cualquier ciudadano existente que tenga
como práctica, (Leer, Analizar y Luego Cuestionar), se preguntarían lo siguiente:

Si bien es cierto que tanto la constitución y la ley 15-19 orgánica del régimen electoral
delimitan claramente las competencias y atribuciones de la junta central electoral, no
menos cierto seria de que esas atribuciones de fijar una nueva fecha para las elecciones,
sería un acto inconstitucional por ser contraria a la norma suprema. ¡Más tela de donde
cortar!

Varias salidas armónicas a la cuestión las brindan los más altos constitucionalistas
dominicanos desde que empezó el debate sobre el tema hace unas semanas y que invito
a seguir de cerca, sobre de que pasaría si llega el 16 de agosto y no se han celebrado las
elecciones.
Aunque no pretendemos aquí analizar todas las tesis que han surgido en estos debates,
como si es seria mejor aplicar el 275 CD por analogía apegado a la teoría de la cadena
ininterrumpida de legitimación democrática, del tribunal constitucional alemán, y
muchas otras no menos importantes.

Pero de lo que somos partidarios es que se debe de tomar una decisión que no colinden
con la constitución y que las funciones ejecutivas se puedan mantener teniendo en
cuenta de igual manera las funciones congresuales.

Todos los ordenamientos jurídicos no son perfectos y claramente como el legislador no
puede pre-decir todos los supuestos de hechos, mucho menos el constituyente, en este
caso la pandemia obliga a la sociedad a tomar nota de las debilidades que se están
presentado a todos los niveles.

Hoy en día contamos con una ley que regula los estados de excepción, aunque solo
replica todo lo dispuesto por la constitución, si el legislador hubiera agregado los
supuestos de hechos a la violación de las medidas del estado de emergencias y sus
consecuencias jurídicas tal vez la realidad hubiese sido otra y el nivel de respecto por
esos miles de ciudadanos apresados fuera otro, es decir que esto es una muestra más de
que el derecho no estaba preparado para esta pandemia, con todas sus predicciones.
Todas las medidas que no estén amparadas por el ordenamiento jurídico y fuera de las
competencias y atribuciones de quienes las toman, en el caso de la especie y otros tales
como echarles agua a los ciudadanos, apresarlos por no tener mascarillas o guantes.
Transgreden directamente lo que mucho nos acostado conseguir en nuestra historia

republicana y que gracias a la constitución del 26 de enero del 2010 en su artículo 7.
Somos un Estado Social y Democrático de Derecho, aunque sea aspiracional.

El problema es que cuando en un sistema como el nuestro se le permite que
instituciones públicas se tomen atribuciones que no son aprobadas por la norma
suprema y sus leyes orgánicas, esto tal vez en lo inmediato pueda dar resultado, pero
para la posteridad le ocasiona un gran daño que no se puede imaginar a la colectividad y
eso es lo que debemos de evitar.

Finalmente, sin ánimo de ser pesimista, todo lo contrario, ciertamente hemos sufrido los
embates de no estar preparados como nación, en este caso toca prepararse para de no ser posible elecciones en julio podamos seguir con nuestro orden constitucional sin más
alteraciones, a lo que no podemos renunciar es que existe la posibilidad de que no sea
posible en julio, aunque sea de un 1 %, entonces debemos estar listos.

Hagan el bien sin mirar a quien
Un abrazo a todos

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