Home Columnas HABLANDO CON EL SOBERNAO

HABLANDO CON EL SOBERNAO

SHARE

Por fin, por fin

abrimos las ventanas de la esperanza

Por Max Montilla

montillamax@gmail.com

 

El pasado 5 de julio, los dominicanos comenzamos a abrir  las ventanas que desde aquel famoso anuncio del doctor Peña Gómez, en la campaña del 96, no se había escuchado tan diáfano el concepto de abrirlas con esperanza.

Por fin, abrimos las ventanas y dejamos atrás 16 años de atraso en todos los temas importantes del país: educación, empleo, seguridad social y jurídica, economía y sobre todo desarrollo para los más pobres.

Pero, el nuevo presidente electo, Luis Rodolfo Abinader Corona, no tiene, por el próximo año una agenda ligera, más bien, con el trabajo tesonero y casi como un carpintero tratando de sacar lo mejor de la madera que le han puesto en sus manos, tendrá que darle solución a los problemas que son mayúsculos, dejados por la pasada administración.

Economía, salud y corrupción, son los principales temas  dentro de una larga lista por resolver que el presidente deberá enfrentar cuando asuma, lo más pronto posible.

En materia de salud, estamos conscientes de que nuestro sistema en esta rama no es muy bueno para hacerle frente a los miles de casos que cada día van en franco crecimiento, por lo que deberá de designar una persona con la capacidad de hacerle frente en tiempo record a esa pandemia.

En el sector económico, los desafíos son aún más grandes, puesto que el sistema productivo fruto del descuido del pasado gobierno y la pandemia combinados, se han vistos mermados, por lo que en este renglón tan importante y vital para el desarrollo como nación, a quien designe el presidente, deberá hacer de “tripas  corazón” y con coraje y agallas para poder relanzarlo a finales de este año. Otra parte del sector económico es el empleo, que debido al confinamiento de los últimos tres meses, se ha visto reducido y en muchos casos el cierre de pequeñas, medianas empresas, y negocios informales se le debe buscar una solución rápida para poder dinamizar la economía.

Por último y no menos importante, el tema de la corrupción. En este tema quisiera que sea designado una persona sin miedo y con la plena libertad de actuar, ya que República Dominicana permanece entre los países con más altos niveles de corrupción del mundo con una puntuación de 28 sobre 100 y ocupando el lugar 137 de 180 países analizados en un informe divulgado por Transparencia Internacional (TI) y creo que en este tema no deberían tener “vacas sagradas”, cayendo todo el peso de la ley en los corruptos investigados y comprobados.

Sin embargo, como en la vida y como dice el dicho popular: “no hay mal que por bien no venga”, cuenta con una mayoría congresual, que le facilitará muchas leyes y presupuestos para disminuir la presión económica y sanitaria que tenemos.

Muchas personas me han escrito: “ojalá y que Luis no nos defraude”, les contesto, que de todos los que pusimos el gobierno en sus manos, sé que uno u otro saldrá defraudado porque en este sistema democrático que vivimos, cada persona tiene en su psiquis la solución de los problemas a su manera. Solo les pido paciencia y calma, porque en esta vida lo único perfecto es Dios, además, Dios no gobierna en democracia, sino en obediencia plena.

Presidente, bienvenido al juego en las ligas mayores, en sus manos están puestas tal y como escribí anteriormente, las esperanzas de aquellos que creímos en usted y abrimos las ventanas de la esperanza para llevar esta nación por un nuevo rumbo.

Nos leemos en otro artículo.

Loading Facebook Comments ...

LEAVE A REPLY