Home Columnas PULSO CIUDADANO

PULSO CIUDADANO

163
SHARE

Los vacíos de la democracia

Por: Sabala Ricardo Yen

“La democracia es el menos malo de los sistemas políticos”, esta es una frase lapidaria de Winston Churchill, una de las mentes más brillantes que ha tenido la humanidad, cuyo liderazgo en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue fundamental para poner freno a ideologías políticas totalitarias como el fascismo y el nazismo que tuvo aspiraciones de dominio global.

Churchill no solo fue un actor clave en la mayor tragedia que ha vivido la humanidad, la Segunda Guerra Mundial, sino que pudo avizorar las posibles amenazas que podría tener la democracia occidental ante los vacíos que permanentemente deja la democracia, que puede ser presa de oportunistas, arribistas y resentidos, y en el menor de los casos por verdaderos reformadores que le den un punto de equilibrio a las demandas permanentes de ciudadanos y élites.

A pesar de haber tomado a Churchill como referente, vamos aterrizar a nuestras realidades. Si repasamos brevemente los vacíos de la democracia que ha tenido América Latina, podríamos remontarnos a las dictaduras más férreas que ha tenido la región que fueron posibles por la lógica de intereses de poderes supranacionales, élites locales sumisas y entreguistas, así como contradicciones internas permanentes arrastradas de manera ancestral. Esas variables dan como resultado que el vacío de la democracia sea ocupado por figuras que gobernaron a su antojo con mano dura, por consiguiente, fueron garantes de un modelo político-económico que enarboló la consigna de “orden y progreso” e impulsaron el desarrollo de las fuerzas productivas con un costo muy alto, el cual consistía en la vulneración sistemática de los derechos humanos, represión política y coacción. Dentro de los dictadores más destacados de nuestra América podemos destacar a Porfirio Díaz en México, Juan Vicente Gómez en Venezuela, Fulgencio Batista en Cuba, Rafael Trujillo en República Dominicana, Rojas Pinilla en Colombia y entre otros.

Cuando estas dictaduras empiezan a caer como castillos de naipes debido a que sus ciclos de preeminencia se agotaron, entran en escena una serie de actores que finales de las décadas de los 40 hasta los 60 son los máximos representantes del “populismo clásico latinoamericano” que cierran una etapa sangrienta y de dolor.  Dentro de esos representantes de esa versión populista están Juan Domingo Perón que creó el Partido Justicialista en Argentina, populista en América Latina, Víctor Raúl Haya de la Torre fundador del movimiento Apra, Rómulo Betancourt artífice de Acción Democrática en Venezuela, Juan Bosch que fundó el Partido Revolucionario Dominicano en Cuba, así como otros más.

Finalmente debo indicar que la democracia regularmente tiene vacíos por ciclos, por tal motivo es llenada por alguien o grupos de interés para bien o para mal de los países. En nuestra próxima entrega seguiremos ampliando esta perspectiva.

¡EN MARCHA!

Loading Facebook Comments ...

LEAVE A REPLY