La legislatura que terminó y los retos de la que comienza
Por Max Montilla
Más allá de los debates políticos, el Congreso aprobó leyes que impactan la economía, la inversión pública y el funcionamiento del Estado. La legislatura que iniciará el próximo 16 de agosto tendrá la responsabilidad de concluir las grandes reformas que el país aún espera.
La legislatura en cifras
- Más de una decena de leyes y resoluciones sancionadas y aprobadas.
- Millones de pesos autorizados para obras públicas mediante préstamos internacionales.
- Reformas importantes quedaron pendientes para la nueva legislatura.
Cuando se habla del Congreso Nacional, muchas personas piensan en largas discusiones, debates políticos o diferencias entre partidos. Sin embargo, detrás de cada sesión existe una función que impacta directamente la vida de todos los dominicanos: aprobar las leyes que regulan el país. Con la conclusión de la legislatura ordinaria del Congreso Nacional el pasado 26 de julio, corresponde hacer un balance de lo logrado y mirar con optimismo los desafíos de la nueva legislatura que iniciará el 16 de agosto.
Entre las iniciativas de mayor trascendencia figura la modificación del Presupuesto General del Estado 2026, presentada por el Poder Ejecutivo y aprobada por el Congreso Nacional. También fue aprobada la Ley que regula los Juegos de Azar, llamada a fortalecer la supervisión, la transparencia y la protección de los consumidores.
Además, el Congreso aprobó iniciativas como la declaratoria de Azua como Capital Dominicana del Tomate; contratos de préstamos para infraestructura, agua potable, salud y desarrollo vial; acuerdos internacionales de cooperación; designaciones oficiales de carreteras, edificaciones y espacios públicos; y otras disposiciones para fortalecer la administración pública. En conjunto, se aprobaron decena de leyes y resoluciones de interés nacional.
Pero todavía hay leyes que esperan. Quedaron pendientes: la reforma de la Ley de Seguridad Social, la reforma al Código de Trabajo y otras iniciativas de modernización institucional que deberán ser retomadas por la próxima legislatura.
La pregunta que todos se hacen fuera de las paredes del Congreso. ¿Por qué algunas leyes tardan tanto? Las leyes deben ser estudiadas por comisiones, debatidas y aprobadas por ambas cámaras antes de ser promulgadas. Ese procedimiento busca garantizar decisiones responsables y consensuadas.
La nueva legislatura recibe importantes desafíos. Los ciudadanos esperan que prevalezca el diálogo como ha sido la norma hasta ahora, y que se sigan aprobando las reformas que el país necesita.
Sin embargo, hay oportunidad para avanzar. La legislatura que terminó deja avances importantes y tareas pendientes. La que comienza merece un voto de confianza, no como un cheque en blanco, sino como una nueva oportunidad para fortalecer la democracia mediante leyes de calidad.
“Las democracias no avanzan únicamente por la voluntad de sus gobernantes; también progresan gracias a congresos capaces de transformar las necesidades de la sociedad en leyes que construyan un mejor futuro.”
Nos leemos en otro articulo, Dios mediante.



