Mi hija Melba no se cansa de crecer
Por Bienvenido Carmona
Esto es una especie de las columnas que escribía antes, pero personal.
¿Porqué una “columna” personal? Pues porque aquí no escriben mis dedos, sino el corazón de un padre satisfecho: en la primaria nunca se “quemó”. En la secundaria siempre fue meritoria. En la universidad se graduó con honores como licenciada en Negocios Internacionales. Pero no paró ahí, sino que con el apoyo de la Cancillería, donde labora, se fue a Madrid, España, a realizar una maestría de un año en una de sus universidades, donde también salió a lo grande. La maestría fue en Cooperación Internacional, Gestión de Políticas Públicas y Proyectos de Desarrollo. Es graduada en inglés, habla francés. Ha hablado en la sede de las Naciones Unidas (ONU). Y como su carrera base es Negocios Internacionales y quiere conocer muchas culturas diferentes, aprovechando el tiempo y la inmensa cantidad de largos feriados que hay en España, ha ido a Italia, Portugal, Francia, Países Bajos, Suiza y Bélgica, más una gran cantidad de ciudades españolas.
Y ahora se apresta a dar el paso más grande e importante de su vida, porque dentro de poco cruzará el “Jordán” y se convertirá en esposa, se casará con un gran joven, pasará de hija menor a cabeza de familia junto a su afortunado novio. ¡Wao, se me va Melba, pero, ¿qué más puede pedir el corazón de este viejo satisfecho? Además, va a imitar a sus hermanos y también se irá como Dios manda: casada por la ley y por la iglesia cristiana!? Gracias hija por tanto. @luisabinadersh, @raquelarbaje, @RaquelPenaVice,







































