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Clippers avanzan por primera vez a final de Conferencia del Oeste, Filadelfia fuerza séptimo juego

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LOS ANGELES, CA - JUNE 18: Paul George #13 of the Los Angeles Clippers hugs Terance Mann #14 of the Los Angeles Clippers after the Clippers eliminated the Utah Jazz, 131-119, in Game Six of the Western Conference second-round playoff series at Staples Center on June 18, 2021 in Los Angeles, California. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this photograph, User is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement. (Photo by Kevork Djansezian/Getty Images)

Los Angeles Clippers jugarán la primera final de la Conferencia Oeste de su historia tras eliminar este viernes a los Utah Jazz (4-2) en un memorable partido que remontaron de la mano de un héroe insólito como el joven Terance Mann (131-119).

Mann, que solo lleva dos temporadas como profesional y que en los Clippers cumple una función de chico multiusos, nunca había anotado más de 25 puntos en la NBA.

Pero hoy vivió la noche de sus sueños con 39 puntos en un Staples Center de Los Ángeles (EE.UU.) rendido a sus pies y con aforo completo por primera vez desde que empezó la pandemia.

La garra y la rabia de Mann fueron claves para que los angelinos remontaran un partido que perdían por 25 puntos en el tercer cuarto.

Ni siquiera la ausencia del lesionado Kawhi Leonard en los dos últimos encuentros pudo con estos Clippers que, ahora sí, son todo corazón.

Paul George dio su mejor versión (28 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias), Reggie Jackson estuvo efervescente (27 puntos y 10 asistencias) y Nicolas Batum y Patrick Beverley fueron los guardaespaldas de lujo para una soberbia actuación colectiva tanto en ataque (51 % en triples) como en defensa (13 robos).

El jarro de agua fría para los Jazz fue tremendo, ya que consiguieron el mejor balance de la temporada regular (50-22) y hoy dijeron adiós tras un duelo que controlaron totalmente en la primera mitad (50-72).

Donovan Mitchell (39 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias) fue el máximo referente de los de Utah.

Mike Conley, que se había perdido los anteriores cinco partidos, regresó esta noche pero no pudo evitar el desastre de su equipo.

UN INVITADO SORPRESA

Aunque Mike Conley salió de titular en la novedad más importante de partida, la sorpresa el inicio fue la arrolladora irrupción de Terance Mann para los Clippers.

Hiperactivo e inagotable, Mann logró 10 puntos sin fallo en el tiro en menos de cuatro minutos, incluido un gran mate en rebote ofensivo sobre una torre como Rudy Gobert (12-10 con 8.09 por jugarse).

Las piezas empezaban a encajar para los angelinos: Paul George atacaba con poderío en penetración, Marcus Morris golpeaba desde el poste y Nicolas Batum subía sus prestaciones en defensa.

Pero a diferencia del quinto partido, los Jazz contaron esta vez con un Donovan Mitchell marcando diferencias desde el arranque.

Con una valentía casi temeraria para perforar la defensa de los Clippers, la estrella de los Jazz sumó 16 puntos en un fantástico primer cuarto (31-33).

Los Clippers continuaron tirando de casta con un alley-oop de Mann o un estupendo mate de Batum sobre Bojan Bogdanovic.

Pero a Mitchell se le apareció rápidamente un brillante aliado en la producción anotadora de los Jazz.

Jordan Clarkson, elegido mejor sexto hombre de la NBA, salió como un cohete desde el banquillo e impartió una clase magistral en tiro de media distancia para catapultar a los Jazz (42-55 con 5.25 por jugarse).

En ese instante, los Clippers mostraron sus primeras señales de debilidad.

Aturullados en ataque y sin antídotos en defensa, los locales padecían las acometidas de un Clarkson absolutamente eléctrico (18 puntos en el segundo cuarto).

Para empeorar aún más el panorama, Mitchell conectó dos triples seguidos que cayeron como una losa a un equipo que se desvaneció en el segundo cuarto (19-39) y que echó en falta la fría solidez de Kawhi Leonard para cuando las cosas se tuercen (50-72 en el intermedio).

Bastaba mirar la estadística al triple en el descanso para notar la diferencia entre ambos conjuntos: los Jazz consiguieron un magnífico 63 % (12 de 19), mientras que los Clippers ahogaron en un flojo 30 % (6 de 20).

CRECER CON LA DEFENSA

Difícilmente podían ganar este partido encajando otros 72 puntos en la segunda mitad, así que los Clippers afrontaron la reanudación mordiendo en defensa.

Por poco se les va el plan a la basura tras un triple monumental de Mitchell casi desde el medio campo, pero a partir de entonces los locales robaron varios balones y recortaron la distancia de la mano de un Mann nacido para épica (59-75 con 9.26 por jugarse).

En un momento en el que el Staples Center se les podía haber caído encima, los Jazz respiraron hondo con los triples de Bogdanovic y Conley (64-85 a falta de 7.13).

Pero los Ángeles buscaba ya candidatos al héroe.

Reggie Jackson se asomó para aportar frescura, pero el hombre de la noche era un lanzadísimo Mann, que sacudía a los Jazz desde la esquina que dejaba desprotegida Gobert frente a un quinteto mucho más bajo y ágil.

Un inmenso parcial de 21-5, levantado piedra a piedra desde la defensa, enseñó el camino a unos Clippers enfurecidos.

Primero bajaron de los quince puntos, luego de los diez…

Y con cada barrera derribada, los fans cada vez estaban más convencidos de que la remontada era factible (85-90 con 2.16 por disputarse).

Philadelphia fuerza el séptimo partido ante los Hawks

Philadelphia sigue con vida. En otro partido apretado que se acabó decidiendo por un diferencia de únicamente cinco puntos (99-104), los 76ers supieron aguantar el empuje inicial de Atlanta para tomar el mando en el tercer cuarto y remar hasta poner el 3-3 en la serie. La resolución llegará el domingo, día de win or go home para ambos.

Hawks y Sixers siguen ‘batallando’. Cada uno con su estilo y armas, continúan brindando una emocionante eliminatoria cuya conclusión no acepta pronóstico alguno. Anoche de nuevo se vivió un partido tenso en el que el aire parecía soplar a favor para los de Nate McMillan. Tras la enorme remontada lograda en el Game 5, los de Georgia abrieron el encuentro con una marcha más que su rival; tanto es así que llegaron a estar hasta 12 puntos arriba en el primer cuarto. Ese comienzo podría haber desestabilizado a los 76ers, pero estos, lejos de sentir la presión de una posible eliminación, redoblaron esfuerzos para dejar sin premio los 34 puntos y 12 asistencias de Trae Young –qué playoffs está haciendo–.

“Pudiste ver la pelea y el coraje de todo el grupo”, comenta Tobias Harris, quien se marchó hasta los 24 puntos, logrando además los cuatro tiros libres que fueron definitivos para asegurar el triunfo. Su actuación, unida a los 24 puntos de Seth Curry (6 de 9 en triples) y al doble-doble de 22 puntos y 13 rebotes de Joel Embiid, sirvieron para que la segunda parte fuese diametralmente opuesta a la primera. Atlanta ganaba de cuatro al descanso. Con solo tres minutos transcurridos del segundo tiempo, Philadelphia ya estaba 10 arriba (51-61). Aunque los de Doc Rivers no lograron mayor renta; es más, se vieron apurados en diversos momentos, ya no perderían el liderazgo en el marcador. No fue una actuación brillante, pero sí una en la que demostraron madurez y fortaleza mental, sobre todo tras ver cómo les remontaron 18 y 26 puntos en los dos anteriores choques.

“Eso nos dolió a todo el equipo. Teníamos claro que realmente iba a haber muchas críticas, pero igualmente sabíamos que debíamos mantenernos concentrados porque la serie no estaba acabada… Como grupo, básicamente, nos enfocamos en eso”, explica Tobias Harris.

¿Falta de templanza?

Atlanta es un equipo que por momentos se muestra impredecible. Puede ser que enlacen cinco triples en cinco posesiones, y de igual modo pueden convertirlas en pérdidas de balón. Para Nate McMillan fue justo eso lo que les pasó factura el inicio del tercer cuarto. El head coach echó de menos que sus chicos ejecutaran el ataque de modo que hicieran sudar a la defensa rival. “Creo que no estábamos lo suficientemente ajustados. Simplemente nos dedicamos a hacer tiros rápidos. No los hicimos trabajar en defensa”, lamenta.

25 minutos para Simmons

Philadelphia encaraba el sexto partido ante los Hawks con la necesidad de ganar para no irse a casa. Con ese panorama, forzar al máximo a sus estrellas parecía el camino indicado para Doc Rivers. Se cumplió, pero quizás no con los nombres esperados. Embiid, Harris y Curry estuvieron en pista 39 minutos; sin embargo, Ben Simmons se quedó en 25 mientras Tyrese Maxey alcanzaba los 30 desde el banquillo. Simmons, quien debería ser sobre el papel el segundo pilar tras Embiid, no pasó de 6 puntos, 9 rebotes y 5 asistencias. Su evolución despierta muchas dudas. En su primera participación en playoffs se fue a los 16,3 puntos con un 70,7% en tiros libres. Este año está en 13,2 puntos con un 32,8% desde la personal.

El Game 7

El domingo llegará la hora de dilucidar quién canta victoria y quién se va de vacaciones. Aunque no vaya a ser determinante, la realidad es que Atlanta ha sido capaz de ganar dos de los tres partidos disputados hasta ahora en Philadelphia. Es un dato, y como tal lo toma Young. “Para ser honesto, no creo que nada de eso importe. Es un partido. Ellos llegaron a este y se encargaron de forzar el séptimo… Todos los partidos anteriores no significan nada. Ambos equipos están en idéntica situación: win or go home“. No le falta razón al base All-Star. Ambos están al límite y el premio por mantenerse en pie es enorme. En menos de 48 horas llega la batalla definitiva en la Ciudad del Amor Fraterno.

 

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