Por Bienvenido Carmona Senior
La situación política y económica de Venezuela ha ido en aumento, pero siempre para mal.
Primero era mala, luego muy mala, después crítica, pero ya llegó a insoportable.
“No tenemos luz, no tenemos comida, no hay efectivo, pero lo más insoportable es que no tenemos una gota de agua”, dijo a Chispas de Actualidad una domínico-venezolana que no pudo acudir a su trabajo porque lleva dos días sin bañarse por falta del preciado líquido. La conversación fue vía WatsApp, porque la comunicación telefónica está controlada.
“Imagínese como se está en una casa como esta donde hay dos niños, sin agua para nada. Mi hermano acaba de salir con dos garrafones en las manos a ver si consigue un poco”, dijo casi llorosa la informante (Chispas de Actualidad conserva su nombre en el anonimato por temor a represalia).
“Hay bandas armadas llamadas colectivos que pueden disparar contra los que hablen mal del Gobierno. Y ellos están bien porque les dan efectivo, pero la gran población se muere de hambre y sed”, agregó.
NO ES SOLO MADURO
Ella reconoce que el problema de Venezuela no es solamente Nicolás Maduro, pero mientras los poderosos se ponen de acuerdo al pueblo lo mata la miseria.
“Sabemos que Maduro no creó la escasez, sabemos que la causante de todo es el deseo de robarse nuestras riquezas de fuerzas nativas y extranjera, pero mientras tanto nos morimos”, dijo.
Racionamiento, paramilitares y un cerco que intenta desviar la atención, en medio de apagones y alumbrones eléctricos, que de nuevo han dejado a sus ciudadanos sin servicio de agua. Las mismas imágenes de principios de marzo se repitieron ayer en Caracas y en el interior: filas y desesperación para llenar cubos y garrafas en cualquier sitio, ya sea un grifo perdido o una zona contaminada.
Así está Venezuela, el país rico que se ahoga en la pobreza.






































