Palabra de vida
Por Ariel Romero
Tú, eliges a quien sentar a la mesa
En estos días donde todo está tan rápido y convulso, cada uno de nosotros tenemos la simple decisión a quién elegimos para caminar, hablar, salir a pasear, entre otras muchas actividades que como ser humano podemos y decidimos realizar acompañados.
Pero al parecer, no aprendes, continúas junto a las mismas personas, con esos que nunca han aportado nada, con esos que constantemente te molestas y pierdes tu tiempo. Hoy te exhorto a seguir si tu historia ellos ya la conocen.
La experiencia manda que lo mejor es perdonar y pedir perdón, continuar. Saber elegir a quién les cuentas tu historia es de sabios, para cuando la repitas y veas la mismas emociones al escucharlas que a la primera, señala el dicho qoe “el que no se alegra de tus logros, se alegra de tus caídas”.
¿Porqué te molestas entonces, si puedes elegir a quién sentar en tu mesa?
Te dejo esto que he aprendido yo: gente va, gente viene, pero la misericordia de Dios, esa es para siempre.
Dios te bendiga.







































