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Ronel Blanco, “no hitter”, circunstancias

 

Por DiMaggio Abreu

 

Ronel Blanco inscribió en letras doradas su nombre en la historia del béisbol de las Grandes Ligas al lanzar el primer partido sin hit ni carrera de la temporada 2024 la noche del lunes 1 de abril, con una paliza de 10 anotaciones de los Astros sobre los Azulejos en Houston.

La gesta se produce en medio de una serie de circunstancias que dan cariz de singularidad a la hazaña del nativo de Santiago, 30 años, que aparte lo convierte en el noveno dominicano que lo consigue desde aquel 15 de junio de 1963, cuando Juan Marichal, por los Gigantes de San Francisco, lo hizo ante los Colt 45’s, hoy Astros de Houston.

Blanco bien podría haber realizado una hazaña inédita, de esas que quizás Grandes Ligas no registra en sus memorias. Sería el primero que pasa de ser relevista cerrador en una liga invernal (en LIDOM con Estrellas Orientales) a lanzar un “no hitter” en su primera apertura del año que sigue en MLB.

Entre las circunstancias especiales tenemos, que esta misma semana Blanco se estrenó como padre al alumbrar su esposa una niña; brindó su primera victoria a los Astros después de ser barridos en cuatro partidos por los Yankees; y por añadidura, regaló el primer triunfo al manager novato de Houston, el puertorriqueño Joe Espada.

El derecho de 6’0″ pies de alto logró la pieza de fábula en apenas su octava apertura en las Mayores, lo que le convierte en el sexto que más rápido lo hace como abridor en las últimas 60 temporadas.

También es el cuarto que tira un juego de tal naturaleza para la primera victoria de la temporada de un equipo, solo adelantado por Hideo Nomo (2001), Burt Hooton (1972, quien lanzó con el Licey) y Bob Feller (1940).

Otra circunstancia que da un matiz de extrañeza a su exquisito logro es que Blanco no estaba supuesto a entrar en rotación al inicio de campaña, de no ser por las lesiones que tienen apartado al futuro Salón de la Fama Justin Verlander y al mexicano José Urquidy.

Otro punto que da relieve a su enorme faena es que el diestro estuvo destinado al relevo desde su estancia en Clase A en 2018, excepto por dos aperturas en 2019. En tal rol debutó en 2022 en las Mayores. Para 2023 hizo el roster como relevo largo, hasta que en mayo 2 fue enviado a triple A para iniciar su proceso como abridor, decisión del gerente general Dana Brown.

En medio de una corrida de 17 juegos sin descanso de los Astros, el 1 de junio fue llamado para su primera apertura en MLB ante los Angelinos de la Liga Americana, lo que significó su primer triunfo en la gran carpa, con labor de 5.1 innings, siete hits, dos carreras, cinco ponches al ganar los Astros 5-1 en casa. En sus siete aperturas de 2023 no pasó del sexto episodio y se despacha con un “no hitter” al despuntar el 2024. ¡Toda una rareza!

Aún más notorio en la trayectoria de Ronel Blanco, es que fue firmado a la edad de 22 años, muy tardío en los estándares de la MLB para prospectos de primera firma fuera de Estados Unidos que es 16 años cumplidos.

Con Blanco y Cristian Javier, firmado a los 18 años, los Astros cuentan con dos brazos en su rotación de “apuestas tardías” de firmas internacionales, lo que podría convertirse en un parámetro para desmitificar la práctica tan arraigada de que a los chicos dominicanos y latinos hay que firmarlo a la tierna edad de 16 años.

Con el acierto de Dana Brown de reconvertirlo en abridor y la irrupción fabulosa en 2024 con “no hitter”, la ilusión es que Ronel Blanco se asiente como abridor de Grandes Ligas y consiga números grandes que concreten su futuro y el de su familia.

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