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República Dominicana

Panorama de la Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe y su impacto en la República Dominicana

Por Max Montilla

Debo de aclarar que gracias a la CEPAL y a sus boletines, he podido hacer esta series de artículos, ya que son tres en total iniciando por este, los otros serán sobre minería y por último la transformación digital e inversión extranjera directa en nuestro país. 

En 2024, América Latina y el Caribe experimentaron un incremento en las entradas de Inversión Extranjera Directa (IED), alcanzando los 188.962 millones de dólares, un 7,1% más que en 2023. La región se destacó como una de las pocas en el mundo que rompió la tendencia global de desaceleración en la inversión, impulsada por el dinamismo en sectores clave como manufacturas y servicios. En este escenario, la República Dominicana mantuvo un papel relevante, especialmente en la atracción de IED en el sector de servicios, donde logró incrementos notables.

A nivel regional, el crecimiento estuvo dominado por Brasil y México, pero países del Caribe y Centroamérica, incluida la República Dominicana, mostraron comportamientos positivos. En el caso dominicano, el impulso en sectores como el turismo, telecomunicaciones y servicios financieros ha sido clave para sostener el interés de inversionistas extranjeros.

Es importante señalar que gran parte del crecimiento en la IED regional provino de reinversión de utilidades por parte de empresas transnacionales ya establecidas, más que de nuevos aportes de capital. Esto refleja un desafío para el país: atraer no solo expansión de operaciones existentes, sino también nuevos jugadores que diversifiquen la base productiva y tecnológica nacional.

El sector servicios en la República Dominicana no solo ha sido un receptor importante de capital, sino también un motor para la generación de empleo y el fortalecimiento de la infraestructura. La llegada de capital extranjero a las telecomunicaciones, por ejemplo, ha mejorado la conectividad y ha abierto oportunidades en el comercio digital y la externalización de servicios.

Sin embargo, el estancamiento relativo de los aportes de capital en la región advierte sobre la necesidad de políticas más agresivas para captar nuevas inversiones. La República Dominicana tiene margen para ofrecer incentivos bien estructurados y marcos regulatorios claros que generen confianza y estabilidad a largo plazo.

A nivel geopolítico, la IED en 2024 estuvo marcada por el predominio de Estados Unidos como principal origen de inversión en la región, representando el 38% del total. Para la República Dominicana, esto se traduce en una fuerte dependencia de un solo mercado, lo que puede ser una ventaja estratégica pero también un riesgo en escenarios de cambios en las políticas comerciales.

El turismo sigue siendo un ancla fundamental para la atracción de IED en el país. Sin embargo, la CEPAL enfatiza que depender en exceso de sectores tradicionales limita el potencial de diversificación productiva. Por ello, se recomienda dirigir parte de la inversión hacia industrias de mayor valor agregado.

 

En conclusión, el panorama de la IED en 2024 ofrece a la República Dominicana una ventana de oportunidad para capitalizar su posición estratégica en el Caribe, pero esto requiere fortalecer su capacidad de atraer nuevos capitales, diversificar sectores y vincular la inversión extranjera con políticas de desarrollo productivo de largo plazo.

Nos leemos en el próximo articulo, Dios mediante. 

 

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