Sé que es difícil el camino, a veces tropiezas, y caes sin fuerzas para levantarte, miras atrás y notas que no fueron días fáciles de soportar, te ocurrieron, y quizá te ocurren tantas cosas duras.
Pero ¿sabes qué? Hoy quiero darte una palabra de ánimo, de esperanza, porque sé lo que se siente estar en el suelo sin fuerzas para continuar. Levántate y sigue, mira con ojos de fe, confía en Dios y ya verás que después de tantas situaciones difíciles, llegarán a ti momentos de calma, y de paz.
DIOS ESTÁ CONTIGO, NO TE DEJARÁ SÓLO (A).
Nunca olvides que: La prueba es necesaria para que puedas crecer.







































