Antes y después del 27 de febrero
Por: Sabala Ricardo Yen
El título original de este artículo es de un libro del historiador dominicano Roberto Cassá titulado La gesta del 27 de febrero de 1844 “Antes y Después del 27 de febrero”, debido a la trascendencia que reviste una gama de episodios dignos de significar. En primer lugar, la materialización de Independencia Nacional fue un movimiento en la ciudad de Santo Domingo que dio fin al dominio haitiano establecido desde el año de 1822. La perspectiva de quienes auparon el acontecimiento fue nacional, liberal y progresiva, aunque tuvieron que pactar con sectores conservadores de la vida nacional, esencialmente hatera, que estaba en la cúspide del poder social que apoyó el movimiento de separación o ruptura con Haití como la posibilidad de ser anexado a una potencia extranjera.
Duarte con apenas 25 años fundó la sociedad secreta la Trinitaria (1838) en la casa de Juan Isidro Pérez ubicada en la hoy calle Arz. Nouel, antes calle del Arquillo), frente a la iglesia del Carmen, junto a otros amigos: José María Serrá, Juan Ravelo, Félix María Ruiz, Benito González, Jacinto de la Concha, Pedro Alejandro Pina y Felipe Alfau, todos ellos en su mayoría pertenecientes a la pequeña burguesía urbana emergente. Estos jóvenes formaban parte de una organización sin precedentes en el país: el primer agrupamiento revolucionario animado por una doctrina política, con un programa y un sistema de organización. Su razón de ser giraba en plasmar tres objetivos de Duarte: separación de Haití, derrocar a Boyer y proclamar la independencia nacional para fundar un Estado independiente. Además de fundar la Trinitaria Duarte procedió a crear la Filantrópica, una sociedad legal donde se pronunciaban discursos políticos y se promovía la cultura, compuesta por el mismo núcleo básico que había formado La Trinitaria. Más adelante se formó La Dramática, cuyo objetivo era difundir los ideales a través de la representación de obras teatrales.
Finalmente debo decir que la historia antes y después del 27 de febrero es distinta, desde la proclamación de la independencia hasta nuestros días los sectores conservadores han dirigido los destinos nacionales, cualquier alternativa no entra en la lógica de quienes detentan el poder real.







































