Por Redacción CA
Son muy pocos los que creen en las cifras de muertos por covid-19 que está reportando Salud Pública, pero nadie tenía cómo demostrarle lo contrario, hasta que los banilejos lo hicieron este martes.
Familiares de pacientes ingresados en la Ciudad de la Salud Luís Eduardo Aybar de la capital denunciaban que la cifra de muertos que leían en la prensa reportadas por Salud Pública era muy inferior a la cantidad de cadáveres que veían sacar y depositar en los furgones-morgue.
Esa denuncia es la misma en el Moscoso Puello, Plaza de la Salud y Cedimat, entre otros.
Sin embargo, nadie aportaba pruebas para desmentir a Salud Pública.
Pero este martes los banilejos se empoderaron y con nombres y apellidos de sus fallecidos por el virus, dejaron en evidencia al Ministerio de Salud.
«Los muertos de los barrios nadie los puede ocultar y no es verdad lo que dicen de la cantida de fallecidos», se escucha decir a muchos.
Sin embargo, los banilejos no solo lo dijeron, sino que lo demostraron.
Y es que la positividad y muertes por coronavirus están impactando a las familias banilejas de forma dramática, sobre todo en lo que va de este mes de junio, donde los decesos por esta pandemia sobrepasan la docena, hombres y mujeres, jóvenes y envejecientes, aunque en los boletines que publica Salud Pública cada día esta realidad no se refleja ni por asomo.
Y es que se reportan casos de muertes en Boca Canasta, El Llano, Cañafístol, Paya, Villa Fundación, Pizarrete y otras, cuadro que se repite con igual crudeza en los barrios de Baní Pueblo Abajo, Pueblo Nuevo, Villa Majega, Los Cajuilitos, Los Barracones, centro de la ciudad y otros.
Hasta el boletín 440 del 1° de junio, Salud Pública registró 57 decesos por coronavirus en esa provincia y 20 días después en el boletín 460 del día 22 de junio, informa de un acumulado de 61 personas fallecidas por Covid-19, indicando, mediante estas cifras, que en ese lapso solo se habían producido cuatro muertes por la pandemia en esa demarcación.
Pero la realidad es que las propias familias afectadas, que lloran y sepultan sus muertos, dan cuenta de al menos 13 fallecidos por coronavirus en diferentes sectores de esa población entre los boletines 440 del primero de junio y 460 del 22 de junio 2021.
Solo en este mes de junio se registran en Baní las muertes de la señora Juana Carmona, el día 11 en la sección El Carretón, y antes, el día cinco, la de Elsa Milagros Pérez (Aguito), el día 5, en Pueblo Abajo; Manuel Antonio Gómez (Peligro), el día 9 fallecieron el motoconcho Felín Mejía, de la comunidad Cañafístol, y Juan Troncoso, de Boca Canasta.
El día 10 se produjo una de las muertes que más ha impactado a la sociedad banileja en esta pandemia, la del joven profesional del derecho, que se destacaba como un brillante abogado de luces propias, conocido como Luis Felipe Zayas, quien residía con su familia en el barrio BHD.
El día 11 se registra la muerte de Ángel Ubrí (Bijú), el día 12 la de Rafael Augusto de León. Otras dos muertes de personas reconocidas en Baní se sucedieron el miércoles 16; Manuel Medina (Manuelcito) y el viernes 18, la de José Guerrero (José Tentación).
El rosario de muertes en Baní por esta pandemia letal continuó los días sábado 12 con Miltha Peguero y el sábado 19 con Fidel Tejeda (Cano), herrero de profesión, que trabajaba en su taller en la carretera Baní-Sombrero, así como la de la señora Helena Soto, de Villa Fundación.
A estas se les suman dos fallecimientos más que causaron hondo pesar entre los banilejos; la del reconocido abogado Robert Lara, en la ciudad de Baní, y la de Esteban Soto Pimentel, en Boca Canasta, el día 31 de mayo.







































