WASHINGTON.-El antiguo jefe de campaña de Donald Trump, el lobista Paul Manafort, trabajó para Rusia contratado para promocionar los intereses de su gobierno en Estados Unidos.
Contrario a lo que había dicho, la revelación pone en entredicho sus versiones colocándolo en una situación difícil.
En su cartera de clientes figuran dictadores como Mobutu Sese Seko y el filipino Ferdinand Marcos, tal y como señala un reportaje del diario El País de España.
También trabajó en 1976 en la campaña para nominar a Gerald Ford frente a Ronald Reagan. Su proximidad al multimillonario viene de antiguo y en las últimas elecciones estuvo en primera línea de combate, primero como asesor personal del multimillonario, luego como muñidor de su victoria en la convención republicana y finalmente como jefe de campaña.
En agosto tuvo que abandonar ese cargo al descubrirse que supuestamente había recibido 12,7 millones de dólares de un partido proruso en Ucrania.
Ante la situación que se originó Trump tuvo que salir de inmediato de su asesor aunque la Casa Blanca ha tratado de minimizar el status de Manafort.






































