“La pandemia que sufrimos ha destapado con crudeza el viejo sistema de desigualdad que rige nuestro mundo. Un sistema que ha terminado fallando”, manifestó este viernes el padre Francisco José Hernando, encargado de la Primera Palabra en el Sermón de las Siete Palabras que como cada Viernes Santo emite la iglesia católica.
Sin embargo, el religioso sostuvo que esta crisis sanitaria le brinda a la humanidad la oportunidad de reorganizarse de cara al futuro, “ver qué priorizar, dónde tenemos que enfocar la atención, cómo arreglar nuestras vulnerabilidades”.
El Sermón de las Siete Palabras es un escenario en el que la iglesia expresa su perspectiva sobre la realidad social, económica, política y religiosa de la República Dominicana.
Segunda Palabra: una crítica a la impunidad
Posteriormente, la segunda lectura fue dedicada al mandamiento que reza no robarás.
El sacerdote Nelson Clark, durante la lectura “Hoy estarás conmigo en el paraíso”, criticó la impunidad en el país, ya que, manifestó, algunas personas roban gallinas y son detenidas y otros sustraen millones y no ocurra nada con ellos.
Añadió que hay personas que son asesinos porque quitan la vida de otros para robar objetos como un celular. “Estos se asemejan a los que roban millones”, sostuvo el párroco, al tiempo que indicó que las dos clases de ladrones matan. “Unos lo hacen en el momento y otros a largo plazo”.
Tercera Palabra: “El COVID-19 le quitó la sábana al enfermo”
Abraham Apolinario, vicario general de la Arquidiócesis de Santo Domingo, durante la tercera lectura, “he ahí a tu madre”, sostuvo que la crisis generada por el coronavirus ha dejado en descubierto la debilidad del sistema de salud el país. “El Covid-19 no es el único causante de lo que estamos viviendo en República Dominicana. Le quitó la sábana al enfermo, ha destapado, para que todos lo veamos, en qué condición vive la mayoría de nuestro pueblo: El hacinamiento, la falta de agua y servicios sanitarios”, manifestó el religioso.
Asimismo, dijo que el gobierno dedica “una parte ridícula del Presupuesto Nacional al sistema de Salud”, al tiempo que pidió a los empresarios aportar recursos significativos ante la crisis.
Cuarta Palabra: “La pandemia nos ha igualado a todos”
“La pandemia, nos ha igualado a todos, y es triste ver como caen tantas personas, que incluso ya no distinguimos entre el honrado y el tunante embaucador”, manifestó el padre Juan Cordero, durante la cuarta lectura, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.
“Caen todos como reza el salmo, por igual príncipes, jefes y siervos, caen como uno de tantos”, indicó.
De igual forma, el párroco pidió a las entidades estatales que velen siempre para que no se cometan abusos contra la población en medio de la crisis generada por el virus.
Quinta Palabra: “¡Basta ya de oprimir al pobre!”
En su intervención en la quinta lectura, denominada tengo sed, el reverendo Pablo de la Cruz sostuvo que frente a la pandemia del coronavirus “ el tiempo es apremiante y más que oportuno para que entre todos como sociedad, como dominicanos, logremos alcanzar la patria que queremos, enarbolando los valores que nuestros padres fundadores soñaron”.
En pos de esa realidad deseada, el religioso pidió que “basta ya de oprimir al pobre!, ¡basta ya de comprar conciencias y de aprovecharse de la ignorancia del marginado!, fruto de sus malas acciones”-
“Tomemos conciencia plena de que todos somos hermanos y salgamos de nuestros egoísmos, de nuestra desidia y con arrojo, coraje y mucha valentía, comencemos a vivir nuestras responsabilidades con coherencia entre nuestro hablar y actuar”, manifestó de la Cruz.
Sexta Palabra: “El COVID nos está enseñando que estábamos viviendo mal”
De su lado, el reverendo Nelkys Acevedo en su participación en la sexta lectura, “todo está consumado”, manifestó que el coronavirus le ha enseñado a la humanidad que estaba viviendo mal.
“Hemos llegado a este día convencidos que en el futuro: o cambiamos o morimos”., aseguró.
“Sin Dios, sufrimos; con él, al final de nuestros días podremos decir llenos de alegría que ¡todo está cumplido!.”, concluyó.
Séptima Palabra:
El Arzobispo de Santo Domingo, Monseñor Francisco Ozoria Acosta manifestó que en momentos de dificultad que pasa la población dominicana es cuando se debe confirmar la fe.
“Estamos viviendo una experiencia de prueba y de dificultades. Una experiencia en la cual tenemos que confirmar nuestra fe y nuestra confianza en Dios” indicó Ozoria.
Ozoria citó durante su intervención el salmo 31:6 “En tus manos encomendé mi vida, y tú me libraste, Señor Dios fiel” y explicó que es la oración del pueblo (del creyente) perseguido y en gran dificultad. En este salmo se profesa la confianza presente que tiene un sólido fundamento: “Dios como roca, refugio y fortaleza”.
El monseñor dijo que al contemplar a “Jesús que se entrega en las manos del Padre, pidámosle a ese Jesús el regalo de esa confianza absoluta en Él, ante la situación actual causada por esta pandemia”.
El arzobispo, quien tuvo la Séptima Palabra “Padre, en tus Manos Encomiendo mi Espíritu”, terminó su reflexión citando las palabras del Papa Francisco en la bendición Urbe et Orbis, alentándonos como Jesús alentaba a sus discípulos en aquella tormenta:
“Entreguémosle nuestros temores, para que los venza. Al igual que los discípulos, experimentaremos que, con Él a bordo, no se naufraga. Porque esta es la fuerza de Dios: convertir en algo bueno todo lo que nos sucede, incluso lo malo. Él trae serenidad en nuestras tormentas, porque con Dios la vida nunca muere. El Señor nos interpela y, en medio de nuestra tormenta, nos invita a esperar y a activar esa solidaridad y esperanza capaz de dar solidez, contención y sentido a estas horas donde todo parece naufragar. El Señor se despierta para despertar y avivar nuestra fe pascual. Tenemos un ancla: en su Cruz hemos sido salvados. Tenemos un timón: en su Cruz hemos sido rescatados. Tenemos una esperanza: en su Cruz hemos sido sanados y abrazados para que nadie ni nada nos separe de su amor redentor”.







































