Las dudas rodean el encuentro previsto para este viernes entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia, incluido un detalle básico: no está claro si Donald Trump y Vladimir Putin se han visto las caras antes.
Sí sabemos que se trata de la primera vez que ambos se reunirán como jefes de Estado, pero Trump ha sido contradictorio al referirse en el pasado a su relación con Putin.
Entre 2013 y 2015, dijo en al menos dos entrevistas con medios de su país que había conocido a Putin “una vez”, pero luego lo negó, sobre todo desde su campaña para las elecciones del año pasado.
Sin embargo, la mayor incógnita es cómo transcurrirá esta cita mano a mano entre dos de los hombres más poderosos del mundo, en el marco de la cumbre del Grupo de los 20 en Hamburgo, Alemania.
La supuesta intervención de Rusia en las elecciones de Estados Unidos para favorecer a Trump pone tensión a la reunión entre los mandatarios.
Ambos mandatarios intercambiaron elogios en el pasado, pero ahora se ven en medio de problemas bilaterales, investigaciones en EE.UU. sobre si Rusia coludió con la campaña de Trump para ayudarlo en las elecciones de 2016 y críticas que Trump lanzó contra Moscú este jueves en Polonia.
“La pregunta fundamental de nuestro tiempo es si la civilización occidental tiene la voluntad de sobrevivir”
“El mundo va a estar mirando si es un encuentro jovial (…) o adusto, con el presidente Trump o el presidente Putin siendo muy enérgicos en sus demandas”, dice William Pomeranz, director adjunto del instituto Kennan de estudios rusos avanzados en el Centro Woodrow Wilson de Washington.
“Claramente hay riesgos” para ambos, advierte Pomeranz en declaraciones a BBC Mundo.
Riesgos para Putin
La esperada reunión entre Trump y Putin carece de una agenda específica, según se ha informado oficialmente, lo que incrementa las dudas sobre su desarrollo y desenlace.






































