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La sociedad podrida

Por Max Montilla

montillamax@gmail.com

 

Nos hemos acostumbrado a hablar de la sociedad en diferentes formas, por ejemplo, Zygmunt Bauman define la sociedad moderna líquida, como aquella sociedad donde las condiciones de actuación de sus miembros cambian antes de que las formas puedan consolidarse en unos hábitos y en una rutina determinada.

 

En este articulo intentaré escribir otro tipo de sociedad, una que cada día crece bajo la sombra de lo podrido, este tipo de sociedad fétida, sucia, nauseabunda, personas que solo hablan de lo mal que le han tratado, sufridas, que  inmediatamente inician una conversación, no respeta color, clase social, sea pobre o rico, todos quieren vaciar sus problemas como si fuesen un camión de basura sobre ti.

 

Si dejaste que inicie la perorata, lo lamento por ti,  porque no tendrá forma de pararla, será como una catarata de gusanos, cuerpos fétidos y nauseabundos, con los mismos comentarios de que “me hicieron, me dañaron, me golpearon hablaron de mí, yo que hice tal cosa por fulano o mengano”. Llegó un momento en que yo mismo era parte de esta sociedad, me quejé muchas veces en oídos, que en vez de pararme mi discurso aburrido de dolor, me dejaron, arrastraba un peso muerto sobre mí y siempre me preguntaba porque no avanzaba.

 

Sin embargo, cierto día, reaccioné y  me hice un autoexamen,  todo el que dice que lo han dañado o golpeado, te preguntas, ¿Cuántas veces has golpeado o dañado tú?

 

Hoy en día, hay muchas personas que ya no me siento en una misma mesa a dialogar con ellas, porque ya sé cual es el fin de esa reunión. ¿Pienso que soy mejor que ellas? Claro que no, es que ya no estoy en su misma sintonía. Es que decidí, por el bien de mis sentimientos no involucrarme con ellas.

 

¿Los considero mis amigos? Claro, pero debo de entender que en toda relación de amistad, se debe tener una distancia sana. Me cansé de pertenecer a este tipo de sociedad, y no es que me sienta superior, sino que entendí, que esto no llega a ningún lado.

 

Esta sociedad no solo es de los inconversos, sino mas bien de los que estamos en “el mundo de la verdad”, desde el púlpito hasta la congregación.  Miembros de iglesias, que van supuestamente delante de Dios, los domingo o miércoles y se escudan en que están bien con Dios y ven que no avanzan hacia ningún lado. Dios mio, esta sociedad está cada vez mas dañada, y después nos preguntamos el porqué nadie quiere ser cristiano, si aquí adentro estamos peor que en el mundo, ¿Cuál es la diferencia?

 

Creo que han entendido por donde voy, esto es mas bien una catarsis o desahogo, esta sociedad podrida, no respeta compañeros, jefes, encargados, amigos, vecinos, familiares, no se respeta nada ni a nadie.

 

Discúlpenme si los he aburrido con este articulo, pero sentí que debía escribirlo. Nos leemos en el próximo articulo.

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