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HABLANDO CON EL SOBERANO

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Estanflación,

un fenómeno nuevo y viejo en economía

Por Max Montilla

montillamax@gmail.com

 

Estanflación: El término estanflación es una combinación de las palabras «estancamiento» e «inflación» y se utiliza para describir una situación económica en la que la economía está estancada o en recesión, pero al mismo tiempo la tasa de inflación sigue siendo alta o incluso se acelera. La estanflación puede ser causada por una variedad de factores, como la disminución de la demanda de bienes y servicios, el aumento de los precios de las materias primas o el aumento de los costos de producción.

 

Existen peligros económicos: La estanflación puede ser peligrosa para la economía debido a varias razones. En primer lugar, puede generar una disminución en la producción y el empleo, lo que puede llevar a una recesión económica. Además, la inflación puede erosionar el poder adquisitivo de las personas y aumentar la carga de la deuda, lo que puede afectar negativamente a las empresas y los hogares. 

 

También puede llevar a un aumento en las tasas de interés y en la deuda pública, lo que puede afectar la capacidad del gobierno para financiar programas sociales y de infraestructura. En general, la estanflación es una situación difícil de manejar y puede requerir políticas económicas cuidadosamente diseñadas y aplicadas para abordar sus causas subyacentes y mitigar sus efectos negativos.

 

Características de la estanflación

 

En esencia, las características que nos indican qué es la estanflación son las siguientes:

 

  1. Existe una elevada inflación, así como un elevado desempleo y una tasa de crecimiento moderada, estancada, o incluso negativa. Por lo habitual, provoca el empobrecimiento económico de aquel territorio que la sufre.

 

  1. El estancamiento provoca el empobrecimiento de los habitantes, lo que a su vez merma la demanda y por tanto, empeora todavía más el estancamiento económico, produciendo un efecto bola de nieve.

 

  1. La estanflación afecta gravemente (más que otros fenómenos) al crecimiento de los distintos sectores productivos. Suele venir precedida de shocks que generan desajustes en los mercados, entre oferta y demanda.

 

Es un concepto reciente, por lo que los expertos siguen investigando sobre sus causas, consecuencias, así como los mecanismos para solventar escenarios de este tipo.

 

¿Cómo sabemos si un país se halla o presenta estanflación?

 

Por una parte, el estancamiento de la economía, el alto índice de paro y la elevada inflación distinguen a la estanflación. Pues, el poco dinamismo que registra la economía viene acompañado de una espiral ascendente de precios. Dicho incremento empobrece principalmente a los estratos medios y bajos de la sociedad, a la vez que dificulta asignar recursos a los proyectos empresariales.

 

Hasta mediados de los sesenta, estos dos graves inconvenientes macroeconómicos, estancamiento e inflación, se creían incompatibles entre sí. Es decir: Cuando había estancamiento económico usualmente no había inflación (pudiendo incluso llegar a haber deflación).

Y viceversa, cuando había una elevada inflación normalmente era acompañada por un fuerte crecimiento económico. 

Y la estanflación por tanto fue un suceso extraordinario, ya que combina los dos inconvenientes a la vez: estancamiento e inflación.

 

¿Por qué se produce la estanflación?

 

Según el Premio Nobel de Economía de 1970 Paul Samuelson, la estanflación es un fenómeno “típico de las economías mixtas debido a factores diversos, donde las sociedades generan mecanismos institucionales como subsidios de desempleo, salarios mínimos, segmentación del mercado laboral, entre otros, que hacen que la economía reaccione de forma distinta a la teoría”.

 

Los programas económicos que mejores resultados han dado para combatir este fenómeno son la flexibilidad laboral, la fiscalidad empresarial incentivadora, la distribución comercial menos rígida e intervenida, la defensa de la competencia, una educación y formación ligada al aparato productivo, entre otras medidas macroeconómicas.

 

Nos leemos en un próximo artículo, Dios mediante.  

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