Por una feliz iniciativa del Profesor Moisés Lembert, Inmortal del Deporte Dominicano, la Fundacion San Juan Bosco, Deportiva y Cultural, celebrará el próximo domingo 11 de este mes de octubre una misa de recordación dedicada al notable escritor, cronista e historiador deportivo Emilio Nicolás –Cuqui- Cordova, fallecido el pasado 7 de marzo.
La misa será oficializada por el Reverendo Padre Alberto Rivas, Administrador de la Parroquia San Felipe Apóstol de Villa Mella, a partir de las 8:30 am, y reproducida via satélite.
Cuqui Córdova, como fue generalmente conocido tanto en el ámbito social y de negocios pero sobretodo en el ámbito deportivo nacional e internacional, fue un eximio amante del deporte al que le dedicó la mayor parte de su vida, manteniendo durante largos años dos columnas deportivas en el periódico Listín Diario, así como diversos programas radiales y televisivos de gran audiencia como “Figuras del Deporte”, “Hablando de Deporte”, además del justiciero evento “Los Dominicanos Primero”, premiando a los jugadores dominicanos más destacados en la Serie Regular “Todos contra Todos”, escogidos por la prensa deportiva con los auspicio de la Shell Co., de la cual fungió como Relacionista Público durante 33 años, “la edad de Cristo”, como gustaba decir, de esa prestigiosa empresa.
Su mayor legado seria, sin lugar a dudas, la magnífica producción de libros sobre el deporte y trabajos de investigación contenidos en su revista “Historia del Beisbol Dominicano”, donde resalta los eventos y hechos más importantes de la historiografía del béisbol en República Dominicana, destacando la brillante trayectoria, desplegada en distintas épocas, tanto en el país como en playas extranjeras por nuestras grandes luminarias que pusieron bien en alto la enseña tricolor.
Cuqui Córdova fue un personaje estelar del mundo deportivo, siendo exaltado a la inmortalidad deportiva por el Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano en el Ceremonial correspondiente al año 2003 en su calidad de Propulsor del Deporte, habiendo sido por más de 26 años miembro directivo y presidente de esa reconocida institución, por más de una década.
Colmado de virtudes inmarcesibles por su sencillez, su gallardía, su fino trato, su sentido de buen humor, su carácter no conflictivo, su inefable amor a su esposa, compañera de siempre, Chelita, su familia, el deporte, la patria engrandecida y a sus semejantes, sin discriminación alguna, les hizo ganar sin proponérselo la simpatía, la admiración y el cariño de todos los que le trataron o conocieron, dejando tras su partida huellas imborrables, perfumadas de amor y de gratitud que le permite ocupar un sitial de honor que nos hace recordarle y rendirle tributo de amor, de admiración y respeto que remonte los cielos para descansar en la santa paz del Creador.






































